Ojalá acabar con ese sentimiento de amargura después de cada partido jugado en 1ª División por muchos años, eso querrá decir que el Elche sigue siendo muy superior a todos sus rivales y que está establecido en 1ª División como equipo que ya no parte como favorito para luchar por la permanencia. El problema es que este año se está acostumbrando el equipo a no terminar de cerrar los partidos y demostrar la superioridad que minuto a minuto está forjando en la categoría. Todos los equipos que han pasado por el Estadio han caído, ya sea de manera sustancial o siendo un equipo potencialmente superior, no terminaron de hacerse con la posesión, ni terminaban de robarle el balón al Elche, con lo cual sufrían mucho intentando robarle el balón y eran superados en todos los aspectos.
El problema es que al no cerrar esos partidos, los rivales no dejan de ser de la máxima categoría y teniendo unos más calidad que otros (ayer destacaron muchísimo los 2 porteros, realizando intervenciones de muchísimo mérito) la manera de perder 2 nuevos puntos fue la misma que la semana anterior en Valencia, con las manos fuera del cuerpo y hoy en día, con la excusa de que no se sabe cuándo pitan, cuándo no, cuándo forma parte del tronco, la altura del codo, del hombro o vete a saber qué oscura ley aparece…creo que ya va siendo hora de defender los últimos minutos con las 2 manos detrás, en la espalda.
Otra solución sería seguir teniendo la posesión como la tuvieron en Valencia y como se tuvo ayer hasta el 2-1 con algo de suerte, tras rebotar el balón en el poste y empujando el balón en la línea de cal, con 20 minutos por delante y lo que eso supone para las mentes de los futbolistas, como seres humanos que son, y así no se producen ataques del rival en los momentos claves, pero es lógico que quemen todas sus naves los rivales con todo perdido en los minutos finales.
Se tuvo oportunidad de aumentar la distancia en el marcador con el tercer gol en la gran acción de Valera que se quedó sólo delante del portero y solucionó bien con una vaselina, pero el portero griego estuvo una vez más brillante con una gran mano salvadora en última instancia.
Y aquí es donde entra la experiencia en este tipo de situaciones. La de no dejar que el rival siquiera se aproxime a zonas de peligro, con lo cual no habría centros, ni finalizaciones, ni posibles penaltis que provoquen esas situaciones peligrosas que pueden provocar penas máximas u ocasiones para el rival.
Si no, que se lo digan al Madrid en Copa con el Albacete, cuando en el último córner del tiempo reglamentario, previo a la prórroga y con 2-2 en el marcador, salen a la contra 8 jugadores como si no hubiera un mañana, perdiendo el balón en borde de área rival y dejando solos en defensa a Alaba con Carvajal. Cierto es que el Albacete sólo tenía un delantero, pero le bastó para dejar fuera de la Copa a todo un Real Madrid, con un pase al espacio y 2 disparos a puerta, cuando a toro pasado puedes pensar, vamos a la prórroga y con 30 minutos por delante, el equipo de superior categoría debe superar sin problemas al de menor, pero son situaciones muy rápidas de instinto y se ha de reaccionar rápidamente que te pueden llevar a equívoco, y no se trata de talento, calidad o formar parte de un equipo de élite, sino de tener la experiencia necesaria para solucionar favorablemente este tipo de situaciones.
Este tipo de situaciones en minutos finales, me recuerdan por ejemplo en Valencia con Pedrosa en zona de ataque, que en lugar de utilizar su cuerpo para proteger el balón y alejar el peligro, vamos muy blandos y perdemos la posesión, con la consiguiente contra y el peligro ocasionado en portería ilicitana.
O la falta clara por detrás en el 2-1 del Betis en Copa, pero si quizás te haces más fuerte ahí, es imposible que saque algo de ventaja el rival en ese caso. La carga legal siempre será hombro con hombro y por mucho que meta carga con hombro, si es por detrás y en la espalda, se ha de pitar falta.
Bien es cierto que el equipo con las bajas que sufre, sobre todo en banda derecha, donde no pudo contar ni con Álvaro Núñez, ni John, ni Héctor Fort y cuando Josan ya dio buena parte de sus reservas hasta el minuto 68, se notó mucho que se perdía el balón con mayor facilidad y eso hace que el rival se vaya creciendo y vaya poniendo cada vez más esperanzas en que la balanza caiga de su lado.
Desde Pamplona el 25 de Septiembre, que fue la única vez que el Elche empató un partido que tenía perdido con el gol del empate en el 92, el resto de partidos donde en los minutos finales pierdes puntos, ya sea para perder 2 puntos o para acabar perdiendo (Sevilla, Valencia, Mallorca, Real Madrid, Real Sociedad y Alavés, donde fueron penaltis con el Sevilla, Valencia, Real Sociedad y Alavés) te deja con muy mala sensación pero no termina de ser negativo, porque que le compitas a estos equipos siendo un recién ascendido y estés a punto de ganarles, eso significa que estás haciendo las cosas bastante bien, siendo los puntos a mejorar, el ser más competitivos en minutos finales, más sagaces, zorros, astutos, para que no se escapen tantos puntos que se están mereciendo por juego y propuesta en el verde.
Como cierre, el agradecimiento al club y a toda la afición, por el reconocimiento en el minuto de silencio por el fallecimiento de mi padre y el silencio sepulcral demostrando un gran respeto en un momento tan difícil.





