El Centro Comercial L’Aljub, gestionado por CBRE, ha presentado un balance que confirma su posición de liderazgo en sostenibilidad, inclusión y experiencia de cliente. Con un incremento notable en las ventas y la afluencia de público, el centro se consolida como referente regional, al tiempo que anuncia una ambiciosa agenda de innovación y compromiso social.
Durante la presentación, celebrada en el Hort de Nal, la gerencia del centro, liderada por Daniel Párraga García, gerente, y Lucía González Ortiz, directora de Marketing, destacó los resultados en eficiencia energética y gestión de recursos. Gracias a su infraestructura fotovoltaica, L’Aljub ha integrado energía limpia en su operación diaria, reduciendo de manera significativa el consumo eléctrico y la huella de carbono. La depuradora propia ha permitido filtrar grandes volúmenes de agua, mientras que la obtención de la certificación Zero Waste refuerza su papel como pionero en economía circular dentro de la provincia.
El compromiso con la sostenibilidad se completa con la próxima campaña Zero Waste Love, basada en el movimiento #BYOC (Bring Your Own Cup), que fomenta el consumo responsable mediante la entrega de tazas reutilizables, reforzando el mensaje de reducción de residuos y cuidado del entorno.
La inclusión es otro eje estratégico de L’Aljub, que incorpora aseos adaptados para personas ostomizadas y vehículos de movilidad reducida para garantizar la accesibilidad de todos los visitantes. A ello se suma la incorporación de soluciones de Inteligencia Artificial orientadas a mejorar la experiencia de compra y la atención personalizada en el centro.
En materia de movilidad y biodiversidad urbana, L’Aljub prepara nuevas zonas de aparcamiento para patinetes eléctricos y vehículos de movilidad reducida, al mismo tiempo que se convertirá en un referente ambiental con la instalación de un hotel para abejas y un huerto propio. Estas iniciativas refuerzan el papel del centro como espacio urbano responsable y comprometido con el entorno natural.
El impacto social de L’Aljub también es evidente en la actividad de su Espacio Solidario, que ha mantenido su acción durante gran parte del año. La cesión de espacios y donaciones a proyectos locales ha permitido dar voz y apoyo a organizaciones y personas que trabajan por la comunidad, consolidando la función social del centro como motor de cambio positivo.
Con estos avances, L’Aljub demuestra que el crecimiento económico y la eficiencia operativa pueden ir de la mano de la responsabilidad social y ambiental, consolidándose como un referente de innovación, sostenibilidad e inclusión en la gestión de centros comerciales.






Juan Sempere Albert












