HISTORIA

Mendoza, récord del Elche; Marcial, récord nacional

Mientras Rodrigo Mendoza marca un nuevo hito económico para el Elche CF, la memoria recuerda a Marcial Pina, el ilicitano que fue dos veces el fichaje más caro del fútbol español y dejó huella en toda una generación.
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Juan Sempere Albert
07 de febrero de 2026 - 04:30

El fútbol, a veces, es mucho más que millones, traspasos y contratos. Es emocionar, hacer soñar y, sobre todo, dejar huella. Esta semana, Elche ha vuelto a brillar en el mercado: Rodrigo Mendoza, con apenas 20 años y un talento enorme, ha dado el salto al Atlético de Madrid por 16 millones de euros, convirtiéndose en el traspaso más caro de la historia del club, según el propietario Christian Bragarnik. Un récord que refleja la buena gestión y la apuesta por el crecimiento de un club que nunca deja de soñar.

Pero si hablamos de sueños, hay que viajar unos cuantos años atrás. Porque hace décadas, otro ilicitano ya había dejado su marca indeleble en el fútbol español: Marcial Pina. Criado desde niño en nuestra ciudad y formado en la cantera franjiverde, Marcial no solo jugaba con talento, sino con arte y elegancia, haciendo que cada pase, cada disparo y cada gol contara una historia que emocionaba a todos los que lo veían.

En 1966, su traspaso al RCD Espanyol por 12 millones de pesetas lo convirtió en el fichaje más caro del fútbol español de aquel momento. La afición lo despidió entre lágrimas y aplausos en el viejo Altabix, entendiendo que aquel chico que había crecido entre ellos se marchaba para cumplir su destino. La prensa de la época, y especialmente Marca, no escatimó en elogios: “MARCIAL ERES EL MÁS GRANDE”, celebrando su técnica, su visión de juego y su capacidad para transformar partidos con magia pura.

Pocos años después, el Espanyol lo vendió al FC Barcelona por 20 millones de pesetas, y Marcial volvió a convertirse en el fichaje más caro del fútbol español, convirtiéndose en el único futbolista en la historia del país en batir ese récord dos veces. En el Barça, se consolidó como ídolo, sumó títulos y regaló momentos que aún hoy los más mayores recuerdan con nostalgia y orgullo.

Hoy, Mendoza representa el presente, pero Marcial Pina sigue siendo el alma de nuestra historia. Dos generaciones, dos récords, un mismo hilo: el amor por el Elche, la cantera y la pasión que convierte al fútbol en algo más grande que cifras y contratos. Porque al final, el fútbol romántico sigue vivo, y cada pase, cada gol y cada traspaso cuenta una historia que emociona. Pero siempre recordar que Marcial Pina fue el romanticismo del fútbol y el traspaso más grande del fútbol español… por partida doble.

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