ENTREVISTA CAPITAL | JOSÉ ANTONIO BERNAD TORRES, EXFUTBOLISTA

Bernad: «Aquella generación del Elche que logró el subcampeonato infantil marcó una época»

El exfutbolista franjiverde rememora la mítica gesta del equipo infantil que alcanzó la final nacional contra el FC Barcelona, una generación de oro que llegó a congregar a 7.000 personas en el Martínez Valero. Bernad también recuerda con cariño sus dos temporadas en el primer equipo asegurando que le hubiese gustado disputar más temporadas en el Elche
FacebookTwitterWhatsApp
Iván Hurtado
14 de febrero de 2026 - 00:58

José Antonio Bernad Torres es uno de los nombres propios de una de las gestas más recordadas de la cantera del Elche CF. El exfutbolista rememora en esta entrevista la mítica generación infantil que, bajo la dirección de un joven José Antonio Morante ‘Lico’, alcanzó el subcampeonato de España tras una brillante trayectoria por todo el país. Bernad relata con detalle la filosofía de juego que les inculcó Lico y revive el camino hasta aquella final frente al FC Barcelona, un duelo histórico que el propio Bernad lamenta no haber podido disputar sobre el césped del Martínez Valero debido a una sanción en la ronda de semifinales.

A lo largo de la charla, el exjugador repasa con emoción aquellos años en los que el estadio ilicitano llegaba a congregar a más de 7.000 personas para ver jugar a un equipo infantil, algo impensable en el fútbol base actual. Además de sus recuerdos de formación, Bernad analiza con sinceridad su salto al primer equipo en una de las etapas más convulsas y difíciles de la entidad franjiverde. El crevillentino reflexiona sobre los factores externos que condicionaron su carrera, como la obligatoriedad del servicio militar, y explica por qué no pudo consolidarse durante más tiempo en el club de su vida a pesar de ser uno de los canteranos con mayor proyección de su época.

  • Bernad, aquella generación del Elche infantil que logró el subcampeonato marcó una época en la cantera. ¿Qué recuerda de aquel equipo y qué tenía de especial?

Aquella época yo creo que fue una de las mejores de mi etapa a pesar de ser infantil. Siempre, cuando estás en la cantera de algún equipo, y en este caso del Elche, es cuando más disfrutas, porque vives para el fútbol, sueñas para el fútbol. Y en esa época sí que tuvimos una generación buena de futbolistas, con gente que luego ha jugado al fútbol, casi todos.

Y luego tuvimos un entrenador que recién empezaba a entrenar y nos inculcó una manera de jugar y una filosofía de fútbol, era una persona de fútbol, José Antonio Morante Lico, el gran Lico, al que tengo mucho cariño. Y quizá fue la ilusión que teníamos todos. Con él fue increíble porque aprendimos mucho, disfrutamos muchísimo ese año, porque nos hacía jugar, nos divertíamos. Ahí quizá marcó un poquito la carrera de todos los que estábamos ahí con Lico.

  • ¿Cómo fue el camino hasta alcanzar la final y qué partidos o momentos fueron determinantes en ese torneo?

Quedamos primeros en la clasificación. Jugábamos a nivel provincial, jugábamos contra no me acuerdo si era el Valencia o Mestalla. Y bueno, la verdad es que nosotros jugábamos en el Martínez Valero, para nosotros jugar en ese campo siendo infantiles era increíble con 14 años, era una ilusión tremenda. Nosotros teníamos un equipo donde tocábamos mucho, hacíamos correr muchísimo el balón, porque Lico nos inculcó eso, nos hacía jugar a dos toques máximo y todos los entrenamientos eran así. En un campo tan grande con chavales de 14 años y el espacio que había, hacíamos correr a los equipos contrarios. 

La primera victoria en las eliminatorias fue contra el Valencia. Luego nos tocó el San Roque de Badajoz, allí no sé si ganamos 1-2 o por la mínima, no recuerdo bien, pero sí que aquí en casa, en el Martínez Valero, creo que metimos un 10-1 o 10-0. Me acuerdo que los titulares eran que habían recibido más goles ese equipo en ese partido que en toda la temporada. En aquella época, nosotros jugando en el estadio movíamos mucho el balón y entonces a los equipos contrarios los machacábamos.

Luego sí que nos tocó la UD Las Palmas, la siguiente eliminatoria, creo que ya la semifinal. Y aquí creo que ganamos 1-0 o empatamos, no recuerdo muy bien y luego sí que allí ganamos 0-1. Una de las cosas que marcó bastante mi carrera es que me expulsaron y me sancionaron dos partidos. Entonces no pude jugar ninguno de los partidos de la final, que para un chaval de 14 años jugar una final contra todo un Barcelona, con los cuales hubo jugadores que jugaron en el primer equipo y todo. Fue un golpe muy duro para mí, pero bueno, lo vivo y lo recuerdo con mucho cariño.

Fue una etapa muy ilusionante de todos los que estuvimos en esa generación, en esa época. Y sobre todo, de la mano de Lico aprendimos mucho a valorar y a concienciarnos de lo que era el fútbol. Fue muy importante la mano de Lico para ese camino y para ese éxito de ese equipo.

  • ¿Eran conscientes, siendo tan jóvenes, de que estaban haciendo algo importante para la historia de la cantera del Elche?

La verdad es que en ese momento no, pero luego, con los años, sí que hemos recibido varias entrevistas de esa época. Fíjate que con los años sí que ha sido una cosa histórica y que todo el mundo conoce. Todo el mundo de nuestra generación conoce que el Elche Infantil fue subcampeón de España, perdiendo la final contra todo un Barcelona.

Entonces, en ese momento no éramos conscientes porque éramos niños y ya sabes tú que lo único que queríamos era jugar y disfrutar. Pero sí que te marca un poco cuando llegas a la final o incluso los partidos anteriores. El estadio con seis mil o siete mil personas, era increíble para un equipo infantil. Ahora sería impensable, y en otros tiempos creo que no se ha vuelto a ver eso. La verdad es que fue muy impresionante para nosotros y muy importante.

  • ¿Cómo vivió personalmente aquella final a pesar de no jugarla? ¿Se quedó con más orgullo por lo conseguido o con la espina de no haber levantado el título?

En esa época me quedó mucho la espina clavada de no haber podido disputar ninguno de los dos partidos, me marcó mucho eso. Para nosotros, jugar contra el Barcelona ya era un triunfo para nosotros, que un equipo del Elche Infantil, de unos chavales que se unieron para jugar al fútbol y que quedaran subcampeones de España, contra un todopoderoso Barcelona, creo que fue muy importante para nosotros. No solamente el que no hubiésemos ganado ese título, sino el hecho de estar ahí y de formar un poquito parte de la historia del club.

  • De aquella quinta del Elche infantil subcampeón, ¿quién considera que era el mejor futbolista o el que más proyección tenía?

La verdad es que era un conjunto. Sí que había muchos jugadores de los que estuvimos luego en el primer equipo. Estaba Arce, estaba Juan Carlos, estaba Riquelme… seguro que me dejo a muchos, pero era un equipo bastante completo, bastante forjado y que, ya digo, Lico supo sacarnos bastante rendimiento y supo hacernos disfrutar. Y disfrutar jugando al fútbol te marca mucho y te hace que evoluciones muchísimo. Pero ya digo, de esa generación hubo muchos que luego estuvimos en el primer equipo.

  • ¿Qué ambiente se respiraba dentro de aquel vestuario? ¿Era un grupo de amigos que disfrutaba o ya se notaba la exigencia y la mentalidad competitiva?

Nosotros éramos un grupo de amigos, evidentemente, pero lo más importante era el grupo que se formó, el grupo y la ilusión con la que íbamos a jugar, la ilusión con la que íbamos a entrenar. Ya digo, se nos inculcó un tipo de juego en el que disfrutábamos mucho. Entonces, eso quizá fue lo que marcó un poco. Y luego hemos evolucionado todos y la amistad perdura hasta ahora. Tengo muy buenos recuerdos y muy buenos amigos de esa época.

  • Mirando con perspectiva, ¿qué cree que tuvo aquella generación que quizá no se haya vuelto a repetir en la cantera del Elche?

Creo que es una mezcla de todo. Como siempre voy a repetir, de la mano de Lico. Además, él empezaba a entrenar, había acabado de ser futbolista y empezaba a dar sus primeros pasos como entrenador. Él tenía mucha ilusión. Entonces él vio que nosotros éramos un grupo que tenía calidad y que había un buen grupo y muy compensado del equipo. Él supo sacarnos ese rendimiento.

Se formó un grupo de gente que luego fuimos ascendiendo: el juvenil, el Ilicitano, varios ascensos, buenas temporadas. Pero yo creo que dio la casualidad que se formó ese grupo de gente que luego evolucionamos y se dio ese caso. Creo que nunca más ha vuelto a pasar. Ahora es diferente, los equipos más grandes ya captan a los chavales desde los ocho o nueve años. Entonces, si aquí en Elche había un grupo de gente, no era el Villarreal el que lo llevaba o el Barcelona o el Real Madrid. Estábamos aquí y coincidió un poquito todo eso. Antes estábamos aquí y los grandes todavía no captaban a niños de 14 años, eso era inviable. Éramos todos de la zona, de por aquí, y digamos que los astros se alinearon para crear ese grupo de gente y siempre de la mano de un gran entrenador y una gran persona.

  • ¿Cuáles son los recuerdos más bonitos que guarda de aquella etapa en el fútbol base franjiverde?

Creo que cuando eres infantil, eres juvenil y estás entre el filial, se vive de otra manera. Porque no hay otros intereses en el fútbol. En el fútbol profesional se crean muchos intereses, muchas exigencias, mucho amiguismo. Ya no entran solamente los futbolistas, entran representantes, entran presidentes, directivas, incluso aficiones.

En el fútbol a nivel de fútbol base es otra cosa, porque tú tienes la ilusión de jugar, de entrenar, de ir cada domingo al campo. Te desvives por eso. Entonces, todas las etapas de fútbol base, yo creo que de cualquier equipo, es la mejor etapa de cualquier futbolista. Porque no hay intereses nada más que el de jugar al fútbol, divertirse y pasárselo bien. Eso es importantísimo en el fútbol.

  • ¿Cómo fueron sus comienzos en el fútbol antes de llegar al Elche y cómo se produjo su incorporación a la cantera?

Yo nací en Crevillente. Tenía a un familiar en el Elche, a Manolo Quesada, y yo en Crevillente empecé con los equipos de fútbol base de allí. En pista primero; pero no había fútbol 7, era fútbol 11. Pasaba de pista a fútbol 11 directamente. Entonces, me estuvieron siguiendo y me incorporaron al Elche Alevín. 

Y yo empecé a venir a Elche y a empezar mi trayectoria, mi carrera aquí en Elche. Tenía 12 o 13 años cuando empecé a venir. Yo salía del colegio a las cinco de la tarde y me iba directamente al autobús de Crevillente a Elche y, cuando llegaba, me recorría todo Elche hasta la ciudad deportiva. Era una ilusión solamente por jugar al fútbol, por disfrutar del fútbol. Solamente vivías para el fútbol. En esa época era lo mejor.

Luego empecé con el crecimiento de categoría conforme la edad. La etapa de infantiles, como he dicho, con Lico. Luego la etapa de juveniles, en la que también tuvimos un ascenso a División de Honor con Marcial Pina como entrenador. Y luego en el filial, en el Ilicitano, creo que también había un equipo muy interesante y muy importante, del cual mucha gente llegó a jugar en la primera plantilla. Y bueno, siempre creo que el Elche ha tenido una buena cantera. A nivel de fútbol base ha tenido una buena cantera, que por circunstancias han llegado más o menos jugadores, pero creo que se ha formado una buena base.

Además, ha habido muy buenos entrenadores en el fútbol base. Yo recuerdo que Patricio Soto, cuando era juvenil, a veces me venía a buscar al instituto y me llevaba durante varios días. El preparador físico también era una persona estupenda que me ayudó mucho en una etapa en la que tuve lesiones y muchos problemas musculares. Quedábamos y me ayudaba. 

Creo que el Elche ha tenido muy buenos profesionales a nivel de cantera, formando a los jugadores. De esa época disfrutas mucho porque, como he dicho, solamente te dedicas a jugar, a jugar y a jugar, y lo que quieres es divertirte jugando.

  • Se habla de aquella época en la que el primer equipo contó con muchos canteranos. ¿Cómo vivió usted ese momento dentro del club?

Pues yo creo que fue esa época, viéndolo ahora con perspectiva, creo que fue una época de transición en el club. Cuando el Elche ascendió por primera vez a Primera, en los años 70 y principios de los 80, vivió un boom de equipo y de afición, coincidiendo con la construcción del nuevo estadio, cuando se pasó de Altabix al Martínez Valero.

Esa época fue muy gloriosa para el Elche, desde los años 70 hasta finales de los 80. Yo recuerdo cuando era pequeño y veía jugadores como Trobbiani, Manolo Quesada o Gómez Voglino, jugadores de élite. También recuerdo a Leguía, entre otros muchos jugadores que yo veía de pequeño y que representaban una época gloriosa del Elche. Incluso anteriormente fue más gloriosa aún, cuando el Elche estuvo muchísimos años en Primera División.

Pero justo a mitad de los años 80 y hasta mediados de los 90, incluso un poco más, hubo una transición generacional en el club. El Elche pasó por varios momentos de crisis y estuvo en ocasiones cerca de la desaparición. Y justo a todos los que estábamos en ese momento nos tocó vivir esa etapa.

Cuando eres canterano es muy difícil llegar al primer equipo, porque el Elche siempre ha tenido grandes exigencias y el objetivo era volver a Primera División. Eso te cierra un poco las puertas, porque muchas veces se buscan jugadores con más renombre, con más experiencia o con más títulos, y lo de fuera siempre parece mejor que lo de dentro.

Pero en esa época de transición, en la que el club atravesó una crisis institucional, con muchos años entre Segunda B y Segunda División, hubo oportunidades. No era una situación de ascender continuamente, sino que había temporadas muy complicadas. Creo que fue una época de transición en la que coincidimos muchas generaciones de futbolistas que pasamos por el Elche.

Recuerdo una concentración en Cartagena en la que no se sabía si el club iba a desaparecer. Hubo varios momentos así durante una década o más, hasta que el club volvió a estabilizarse y a recuperar su rumbo. Ahora el Elche está entre los equipos importantes y se está haciendo un nombre, pero en aquella época hubo una transición en la que coincidimos muchos canteranos.

  • ¿Cómo recuerda su debut con el primer equipo del Elche CF y qué sintió al ponerse la camiseta franjiverde en partido oficial?

Es lo que has soñado siempre. Yo recuerdo que en el primer año que subí al filial, hicimos la pretemporada varios jugadores con el primer equipo. El Elche estaba en Segunda División A, con Luis Costa como entrenador, y fuimos varios a hacer la pretemporada. Incluso antes ya te llamaban para entrenar con el primer equipo, es una ilusión tan grande que lo vives como un sueño. 

Luego te das cuenta de que es otra historia, porque cuando eres canterano y juvenil disfrutas mucho más. En esa etapa intentas disfrutar, pero ya hay más exigencias, ya hay intermediarios, ya hay cláusulas, ya hay objetivos contractuales. Pero, evidentemente, lo viví con muchísima ilusión. Era el sueño de cualquier canterano, lo que todos quieren cuando están en un club grande: llegar al primer equipo.

  • Muchos dicen que, en el momento de su salida, usted era uno de los futbolistas más importantes de la cantera del Elche. ¿Por qué cree que no tuvo una trayectoria más prolongada en el primer equipo?

No lo sé, porque yo estando en Segunda A me cedieron al Extremadura, que había ascendido a Segunda B ese año. Hice una temporada muy buena y luego fue cuando volví al Elche. 

Después, por circunstancias, me tuve que ir a Melilla porque estaba en el servicio militar. En Melilla al principio lo pasé muy mal, pero cuando empecé me hice un hueco en el equipo e hice una temporada muy buena, impresionante. De hecho, me estuvieron siguiendo varios equipos y ya el Elche desapareció del mapa para mí. Yo ya había jugado bastantes partidos ese año en el Elche. Tuve una lesión de pubis, me operaron, pero incluso después seguí jugando y disputé bastantes partidos ese año. Luego, por las circunstancias, me fui a Melilla. El primer tercio de liga prácticamente fue una pretemporada para mí. Te vas a la mili y estás un poquito fuera de todo, pero recuerdo que el presidente y el entrenador iban a buscarme al cuartel y a veces ni siquiera me dejaban salir para jugar.

Hice una temporada muy buena y estaba en el mejor momento de mi carrera. Tenía incluso un precontrato firmado con el Real Jaén. Lo que pasa es que, como digo, en el fútbol hay intereses, amiguismos y conflictos de intereses, y por circunstancias no pude recalar en el Jaén. Ese año el Jaén ascendió a Segunda División y yo ya tenía todo hecho con ellos, pero no pude ir. Entonces me quedé colgado y me tuve que ir al AD Ceuta, luego a Tortosa, y ya era otra historia. Yo creo que tuve un año de mala suerte y eso te marca un poquito el devenir de tu carrera.

  • ¿Hubo algún momento concreto que marcara un antes y un después en su etapa en el Elche CF?

Yo creo que el antes y el después fue el momento en el que tuve que ir al servicio militar. Si no me hubiese tenido que ir y hubiese seguido en el Elche, creo que podría haber estado muchos más años allí. Estaba ya consolidado, maduro, y en esa época, con 22 o 23 años, físicamente estaba increíble. Creo que fue el punto de inflexión que marcó que mi trayectoria fuese más corta en el Elche. A pesar de eso, en Melilla hice una temporada increíble. Me estuvieron siguiendo varios equipos y fue un gran año para mí.

  • ¿Quién ha sido el mejor jugador con el que ha compartido vestuario en el Elche?

Ha habido muchos jugadores importantes. En el Elche, para mí, los más significativos son los compañeros canteranos que he tenido como Arce, Gomis, Juan Carlos, José Ramón o los hermanos Puche. Para mí han sido futbolistas excepcionales que, algunos, han llegado más lejos que otros, pero creo que han sido jugadores muy importantes.

También creo que esa generación se desaprovechó bastante, porque por las circunstancias del club y la crisis institucional que tenía el Elche, con ese grupo de futbolistas se podrían haber hecho cosas más importantes.

  • ¿Y cuál es el mejor futbolista que ha visto nunca sobre un terreno de juego?

Coincidí con Juanito en un partido, el gran Juanito del Real Madrid. Coincidí con él jugando, cuando ya estaba cerca de retirarse y yo estaba en el Extremadura. Fue un auténtico placer.

Luego también he tenido compañeros muy buenos. En Melilla tuve uno impresionante, Chinea, que había jugado en Las Palmas y era un futbolista increíble. También tuve un compañero que luego jugó en el Elche, Diezma, un portero que era extraordinario. He tenido compañeros muy interesantes que, en algunos casos, han podido disfrutar más del fútbol y que han tenido esa suerte que a veces hace falta para llegar más lejos o mantenerse en la élite.

  • ¿Qué diferencias encontró entre el Elche y sus otros destinos Extremadura o Melilla en cuanto a club, afición y exigencia?

El día y la noche. Creces en un ambiente futbolístico en el que el Elche era lo máximo. A nivel provincial e incluso nacional era un equipo con mucha solera, con mucho caché. Luego vas a otros equipos que estaban empezando a formarse y que no tenían esa trayectoria tan grande. Cuando fui al Extremadura era un equipo recién ascendido de Tercera a Segunda B. Luego llegó incluso a Primera División, pero en aquel momento era un club relativamente nuevo comparado con el Elche. 

Se notaba muchísimo venir del Elche o haber sido jugador del Elche. A nivel de afición, de institución, de estadio, de todo, no había comparación. Sin menospreciar a nadie, pero se notaba que era otra dimensión. Era otra cosa completamente distinta.

  • En su etapa de formación, ¿quién fue su mejor amigo dentro del vestuario? Y ya como futbolista profesional, ¿quién ha sido su mejor amigo en el mundo del fútbol?

En mi etapa de formación conservo muchos amigos. No hablamos todo lo que quisiéramos, pero cuando lo hacemos son momentos de mucha calidad. Recuerdo especialmente a Arce, Juan Carlos, Gomis con Puché… Con todos mantengo una gran amistad.

Sin embargo, tuve una relación muy especial con Pastor, ha sido siempre mi mejor amigo. Por circunstancias de la vida ahora estamos algo más separados, pero sigue siendo una persona muy importante para mí, como un hermano.

También conservo amistades con futbolistas que han jugado en la élite, como Diezma, que jugó en el Elche CF y en el Real Betis, es el padrino de mi hijo y mantenemos una relación muy cercana. No nos vemos tanto como nos gustaría porque cada uno tiene su vida y estamos lejos, pero seguimos teniendo mucho contacto y una gran amistad. A nivel de formación, dentro del Elche, Pastor fue como un hermano para mí.

  • Mirando atrás, ¿qué cree que le faltó o qué circunstancias influyeron para no consolidarse durante más tiempo en el Elche CF?

Me marcó mucho tener que ir al servicio militar. Me cortó la carrera en un momento clave, cuando tenía 22 años y estaba en uno de mis mejores momentos. Creo que esa fue la circunstancia que impidió que continuara más tiempo en el Elche y que pudiera consolidarme más dentro del club. Viendo cómo se desarrollaron luego las cosas, creo que podría haber estado muchos años allí.

  • ¿Sigue sintiéndose parte de la familia franjiverde y mantiene relación con antiguos compañeros?

Siempre. Cuando vistes los colores del Elche se convierte en un sentimiento y una pasión que te acompaña toda la vida. Tengo bastantes amigos y antiguos compañeros dentro del club, aunque no nos veamos todo lo que nos gustaría.

Con el paso de los años uno se vuelve más introvertido y se centra más en la familia, en los hijos y en otras responsabilidades. Eso hace que pierdas un poco el contacto diario, pero puedo decir que a todos los compañeros los sigo considerando como hermanos. Hemos vivido muchas experiencias juntos desde muy jóvenes, en una etapa en la que formas tu carácter y tu personalidad, y eso crea vínculos muy fuertes.

  • ¿Cómo le gustaría que la afición del Elche recordara a Bernad?

Me gustaría que me recordaran como uno más dentro del club. En los años que estuve en el Elche formé parte de una etapa de transición y aporté lo que pude. Estuve dos temporadas en el primer equipo y me hubiese gustado estar más tiempo, pero las circunstancias fueron las que fueron.

Cuando eres joven sueñas con el fútbol, pero con los años te das cuenta de que en este deporte existen muchos intereses y factores ajenos al juego que a veces generan desilusión. Aun así, me quedo con los grandes amigos, los entrenadores que tuve y los recuerdos que viví dentro del club.

  • Para terminar, ¿qué mensaje le mandaría a los jóvenes canteranos que hoy sueñan con llegar al primer equipo del Elche CF?

Les diría que trabajen con ilusión, que se formen como futbolistas, pero sobre todo como personas. El fútbol es una etapa muy bonita, pero también muy corta, por eso es importante prepararse para la vida en general.

Que luchen, que trabajen y que hagan todo con ilusión. El fútbol también es un negocio y, en ocasiones, muchos jugadores ven truncadas sus carreras por factores externos o conflictos de intereses. Por eso deben disfrutar al máximo cada momento.

La etapa de cantera, especialmente en un club como el Elche, con su afición y su historia, es algo muy bonito. Para mí, los años en categorías inferiores y juveniles fueron, sin duda, la etapa más bonita que he vivido en el fútbol.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *