ENTREVISTA CAPITAL | ADOLFO ALEJANDRO GARCíA DEL POZO SáNCHEZ ‘NANO’, EXFUTBOLISTA

‘Nano’: “Defender al equipo de mi tierra fue un orgullo, pero con otra mentalidad habría dado más”

El exfutbolista ilicitano repasa orgulloso sus dos etapas en el equipo de su ciudad, la presión de jugar en casa y el agónico gol ante el Compostela que evitó el descenso a Segunda B
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Iván Hurtado
27 de septiembre de 2026 - 05:06

Adolfo Alejandro García del Pozo Sánchez ‘Nano’ nació en Elche, creció jugando al fútbol con sus hermanos en el Kelme y logró llegar al primer equipo de su ciudad. Su nombre se quedó grabado para siempre en la memoria franjiverde por una tarde que nadie olvida: aquella última jornada contra el Compostela en la que el Elche perdía 0-2 y se marchaba al pozo de Segunda B, hasta que un gol suyo recortó distancias para iniciar una remontada agónica que culminó con el 2-2 definitivo y desató una fiesta en las gradas del Martínez Valero.

Muchos años después, retirado desde los 28 años por culpa de dos lesiones graves en la rodilla y dedicado a la empresa familiar de calzado, Nano mira atrás con total sinceridad. En esta entrevista explica sin rodeos la pesada carga que suponía jugar delante de su ciudad, cuenta por qué prefirió marcharse antes que renovar su contrato para poder estar más tranquilo fuera y recuerda una carrera corta pero llena de momentos intensos.

  • Nano, nació en Elche y se formó desde niño en los equipos de base del Kelme. ¿Cómo recuerda sus primeros pasos en el fútbol hasta dar el salto al fútbol sénior?

Fueron unos años muy buenos. Empecé a jugar y, como somos seis hermanos, yo era el quinto y todos mis hermanos mayores jugaban en el Kelme, me metieron allí por ellos. En el Kelme jugué prácticamente desde alevines hasta juveniles. Recuerdo que el último año que tenía de juvenil, cuando estábamos en División de Honor, tenía 18 años. En el tercer año de juvenil, cuando todavía me quedaba un año en esa categoría, me fichó el Novelda, que estaba en Segunda División B. Así que el salto que di fue que, en mi último año de juvenil, ya jugué en Segunda B con el Novelda, que entonces había ascendido a esa categoría.

  • Al salir de juveniles debutó en Segunda B primero con el Novelda y posteriormente con el Andorra, ¿cómo recuerda aquellos años?

En el Novelda, recuerdo que era mi último año de juvenil. Jugué allí como juvenil en Segunda B y, a nivel personal, fue muy bueno, porque jugué muchísimos partidos y me quedé como máximo goleador del equipo. La parte mala fue que descendimos. Después de ese año, me fichó el Andorra, que en ese momento era uno de los buenos equipos de la categoría de Segunda B. Me fui porque me quería el entrenador y me pareció que era una buena apuesta y un buen sitio. Así que me fui para allí.

  • En aquellos años firmó grandes partidos ante el Elche que llamaron la atención del club ilicitano, ¿cómo se produjo su fichaje por el club de su tierra?

Sí. Lo que pasa es que ese año recuerdo que jugamos en Elche y ganamos por 0-2 y marqué los dos goles. Al final del año con el Novelda, el Elche me dijo que quería ficharme. Lo que pasa es que me quería para el primer equipo, pero, si no jugaba, me llevaría al filial. Entonces apareció el Andorra y preferí irme allí, principalmente porque sabía que tendría más oportunidades.

El Elche me quería, pero me decía que, si no jugaba en el primer equipo, iba a jugar en el filial. Y yo no quería eso. Quería jugar en el primer equipo o nada. Como no me lo garantizaban, decidí irme al Andorra. Después, estando allí, al año siguiente sí que me garantizaron quedarme en el primer equipo y ya fiché por el Elche.

  • ¿Qué ocurrió en aquella primera temporada en el Elche en la que apenas contó con minutos para el entrenador de aquel entonces?

El entrenador era Ciriaco Cano y yo llegué, había cumplido 20 años. Simplemente, estaba Claudio en mi posición por delante mía y confiaba más en los otros jugadores. Estuve allí y me fui al Castellón. No fui ni cedido: rescindí el contrato y me fui al Castellón.

  • Siendo de Elche, ¿qué significó para usted a nivel personal ponerse por primera vez la camiseta franjiverde en aquella temporada aunque solo fuese en Copa del Rey?

No me acordaba ni de que jugase en mi primera temporada, cuando estás en un equipo en el que ves que no cuentan contigo para nada, la verdad es que no es lo mismo. Tenía ganas de irme porque, en el momento en que ves que no eres importante y que no cuentan contigo, lo que quieres es irte, más que otra cosa.

Entonces, para mí, ese año, aunque supongo que jugaría la Copa del Rey, es que de verdad no me acuerdo ni contra quién, sinceramente. Yo me acuerdo ya de la segunda etapa. Pero, bueno, ponerte la camiseta del equipo de tu pueblo es un orgullo muy grande. Claro que sí. En ese momento es a lo que aspiras. Pero como digo, en esa etapa precisamente, eso lo sentí más en la segunda etapa que en la primera.

  • Ante la falta de oportunidades acepta salir al C.D. Castellón, para luego pasar por la U.D.A. Gramenet. ¿En qué le beneficiaron aquellas experiencias en Segunda B para madurar como futbolista?

Principalmente, lo que me dio fue que, cuando me voy tanto al Castellón como al Gramenet, me llaman los entrenadores. Cuando pasa eso, normalmente es porque cuentan contigo y te dan minutos, experiencia y confianza. No es lo mismo estar en un equipo en el que te dan confianza, porque normalmente rindes mucho más y estás mucho mejor. Entonces, principalmente, eso fue lo que me dio: volver a confiar en uno mismo.

  • En el año 2000, con Felipe Mesones en el banquillo, el Elche C.F. decide repescarlo. ¿Cómo se gestó su regreso al Martínez Valero y qué significó para usted tener esa segunda oportunidad en casa?

Pues yo estaba en la Gramenet. Recuerdo que jugamos el play-off, estuvimos muy cerca de ascender e hice una temporada bastante buena. Entonces surgió otra vez la posibilidad de volver al Elche. Y, claro, esta vez yo creo que estaba más maduro y más preparado, y se juntó todo. Así que esta vez fue un poco diferente a la primera.

  • ¿Cómo le fueron esas dos temporadas en su segunda etapa cómo franjiverde?

Al principio, recuerdo que con Felipe Mesones me fue muy bien, porque prácticamente creo que jugué todo con él. Lo que pasa es que, no me acuerdo si a mitad de temporada o un poco antes, el equipo no iba muy bien, lo destituyeron y entró Jorge D’Alessandro. Con él pasó justo lo contrario. Desde el primer momento no contó para nada conmigo y estuve con él los meses que estuviera sin jugar nada.

Luego también echaron a D’Alessandro y entró Marcial, y con Marcial volví a jugar todo. Entonces, ese año, dos terceras partes fueron buenas, porque jugué; una parte no fue buena. Al año siguiente entró Julián Rubio, con quien tenía una relación bastante buena y que contaba conmigo. Lo que pasa es que estuve bastante tiempo lesionado y esa segunda temporada tampoco fue demasiado buena.

  • En el año de su regreso, el equipo logró la permanencia en la última jornada ante el Compostela con un gol suyo, ¿qué significó aquel momento para usted?

Normalmente, cuando juegas un partido de fútbol. Tú estás jugando y no tienes nervios, pero recuerdo que en ese partido nunca me había pasado algo así: tenía unas ganas tremendas de que terminara. Estaba súper nervioso jugando el partido, algo que creo que no me había pasado nunca. Principalmente, era por eso: porque íbamos perdiendo 0-2 y empatamos a 2 con gol mío. Recuerdo que, si ganaban ellos, descendíamos nosotros, y si empatábamos o ganábamos nosotros, descendían ellos.

Y nada, recuerdo un partido con muchísima tensión. El campo estaba lleno y estaba muy bonito. Yo creo que puede ser, posiblemente, el partido más importante que he jugado nunca.

  • ¿Cuál fue el momento más especial a nivel personal y colectivo que vivió defendiendo la elástica ilicitana?

Este, segurísimo. Principalmente, por lo que supuso. Está claro que una salvación no es un ascenso, pero en ese momento lo vivimos casi como un ascenso, porque en ese momento recuerdo que todos lo vivimos un poco como algo dramático. Yo creo que, de todo el tiempo que estuve en el Elche, ese fue el momento más importante, sin ninguna duda.

  • Y por el contrario, ¿cuál fue el momento más duro o amargo de su etapa en el Elche?

Pues yo creo que, por ejemplo, cuando llegué y Ciriaco Cano no contaba conmigo. La verdad es que fue un momento duro, porque te tiras tiempo sin jugar, llegabas con mucha ilusión y aquello fue difícil. Luego también cuando llegó D’Alessandro, que tampoco contó conmigo. A ver, principalmente, los momentos duros son cuando no juegas y no cuentas para el entrenador. Eso también te marca.

  • ¿Cómo se produjo su salida del club y si le quedó la espina clavada de haber tenido una trayectoria más prolongada en el primer equipo?

En mi segundo año, recuerdo que terminaba el contrato y, la verdad, me ofrecieron renovar, pero no quise hacerlo. 

Yo soy de Elche y no sé si me pudo la presión o algo por jugar en Elche, pero siempre he estado más a gusto jugando fuera de mi ciudad que en mi ciudad. Por eso, está claro que me hubiera gustado tener una carrera mucho más larga en el equipo de mi ciudad, pero sí que es verdad que, a nivel personal, estaba mucho mejor cuando jugaba en otros equipos que en el Elche. Me ofrecieron renovar, pero preferí no hacerlo porque no estaba a gusto.

  • Tras su paso por el Elche regresa al Lleida y en 2005 cierra su carrera en el Hércules CF. Siendo ilicitano y habiendo jugado en el Elche, ¿cómo vivió la experiencia de recalar en el conjunto herculano?

Yo fiché por el Hércules. Si me hubiera querido el Madrid o el Barça, tranquilo que me habría fichado por el Madrid o el Barça. Lo que pasa es que, dentro de las posibilidades que tenía, era el equipo que más me convenía. Aparte, yo ya había estado mucho tiempo fuera de casa y lo que quería era volver. La verdad es que estuve muy bien allí. Me trataron muy bien y estuve muy a gusto.

Y tengo que decir que el último partido que jugué en mi vida fue el del ascenso, fue cuando subimos de Segunda B a Segunda A con el Hércules. Marqué el último gol del ascenso y, sin embargo, para mí supuso mucho más no haber descendido con el Elche que ascender con el Hércules. A nivel personal, me queda mucho más el hecho de no haber descendido con el Elche. Eso no quita que estuviera muy a gusto en Alicante, pero aquí, por ejemplo, a nivel emocional y en todos los sentidos, para mí fue mucho más importante lo del Elche.

  • ¿Por qué se retiró tan joven del fútbol profesional?

Fue el último partido de mi vida. Después, en pretemporada, me rompí la rodilla y, seis meses más tarde, me rompí los ligamentos. Me rompí los cruzados dos veces. Entonces ya me tuve que retirar con 28 años. Pero mi último partido fue el del ascenso con el Hércules. No he vuelto a jugar nunca más.

  • Para los más jóvenes que no le vieron jugar, ¿cómo era Nano en el campo y cuáles eran sus principales virtudes como futbolista?

Yo era un jugador que tenía llegada y gol. No era muy rápido, aunque sí tenía velocidad, no era muy bueno tácticamente y era un poco anárquico. 

  • ¿A qué se dedica actualmente y cómo es su día a día?

Desde que me retiré, estoy en una empresa familiar de calzado. Estamos con mis hermanos en la empresa. Y nada, el día a día es trabajo. Trabajo y, luego, por las tardes, hago algo de deporte. Durante el fin de semana veo competir a mis hijos y, eso, una vida tranquila.

  • ¿Sigue habitualmente la actualidad deportiva y los partidos del Elche C.F.?

Sí, claro. Creo que lo que ha hecho el equipo es un poco complicado, porque la columna vertebral prácticamente se ha ido, varios jugadores importantes como Affengruber, Febas y los tres delanteros. Los nuevos supongo que tendrán que acoplarse, pero el partido del Espanyol del otro día, la verdad, me dejó alucinado. Con uno menos jugaron tan bien.

Y lo que me gusta mucho es que creo que Anselmi le ha dado continuidad al proyecto. Aunque Eder Sarabia no sea el entrenador, me gusta que se haya dado continuidad a los entrenadores y que, aunque seamos un equipo con un presupuesto bajo, no juguemos como un equipo pequeño. La verdad es que me gusta bastante. Me gusta que el entrenador que haya venido sea valiente.

  • ¿Mantiene relación y contacto con antiguos compañeros de aquella época?

Sí, mantengo relación con algunos: con Nino, con Benja a veces y con Dani Borreguero. Pero con el que más relación mantengo es con Nino.

  • ¿Quién fue el mejor jugador con el que compartió vestuario en el Elche C.F.?

Supongo que será Mazinho, porque fue campeón del mundo con Brasil. Lo que pasa es que vino ya mayor y medio lesionado. Y, como jugador, posiblemente Nino.

  • ¿Quién fue el entrenador que más le marcó o del que más aprendió durante su paso por la entidad franjiverde?

Por el Elche, la verdad es que tengo buen recuerdo de los entrenadores que tuve, tanto de Marcial como de Mesones y de Julián Rubio. De los tres tengo buen recuerdo. Pues diría que Marcial.

  • ¿Qué valoración hace con el paso de los años de su trayectoria en el Elche C.F. y qué ha significado para usted defender al equipo de su tierra?

Para mí, defender al equipo de mi tierra ha significado orgullo. 

Y, de mi paso por el Elche, pues yo creo que podría haber dado más de lo que di. Estoy muy orgulloso de haber jugado para el equipo de mi tierra, pero creo que, con el paso de los años, si hubiera tenido otra mentalidad, posiblemente habría dado más.

  • Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría mandar a la afición del Elche C.F. y cómo le gustaría que le recordase la hinchada franjiverde?

Pues el mensaje es que intenten siempre apoyar al equipo, aunque las cosas vayan mal, porque el jugador siempre quiere lo mejor para el equipo y para él mismo. Entonces, cuando la afición empieza a silbar a los jugadores, por ejemplo, como el otro día con Dituro, no le está haciendo ningún favor a nadie: ni a la afición, ni al equipo ni a nadie.

Me gustaría que me recuerde la afición como un jugador de la casa que jugó en el Elche e intentó hacerlo lo mejor posible.

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