El aparato, un Airbus A320 procedente de Zúrich y con alrededor de 180 pasajeros a bordo, tenía previsto aterrizar en Valencia sobre las 14:10 horas. Sin embargo, la detección de una incidencia técnica obligó a modificar la operación y a activar el protocolo de emergencia.
Durante más de una hora, el avión permaneció sobrevolando la zona de Manises mientras consumía combustible y se realizaban las comprobaciones necesarias antes del aterrizaje. Finalmente, tomó tierra alrededor de las 15:30 horas, más de una hora después de la hora inicialmente prevista.
Aena activó el protocolo de emergencia y desplegó medios de seguridad y asistencia, entre ellos bomberos y equipos sanitarios. El aterrizaje se desarrolló sin consecuencias personales y ninguno de los aproximadamente 180 pasajeros ni los miembros de la tripulación resultó herido.
La aeronave permaneció durante varios minutos bloqueando la pista, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones del aeropuerto de Valencia. Como consecuencia, cinco vuelos que tenían Manises como destino tuvieron que ser desviados al aeropuerto de Elche.
Los vuelos desviados procedían de Basilea, Malta, Ámsterdam, Róterdam y Marrakech. Los pasajeros de estos vuelos fueron trasladados así hasta el aeropuerto ilicitano mientras Valencia permanecía temporalmente sin poder operar con normalidad.
Una vez retirada la aeronave y recuperada la operatividad de la pista, el aeropuerto de Valencia pudo reanudar progresivamente sus operaciones. La incidencia se resolvió finalmente sin daños personales, aunque provocó alteraciones en el tráfico aéreo de la tarde y llevó parte de esos vuelos hasta Elche.






Iván Hurtado




















