El Ayuntamiento de Elche ha intensificado las actuaciones para controlar las campas de vehículos en el término municipal con nuevas medidas contra dos instalaciones situadas en las pedanías de Saladas y El Altet. Ambas suman una superficie de 10.000 metros cuadrados y albergan alrededor de 500 vehículos.
La campa de mayor tamaño, que cuenta con más de 300 coches, ha sido clausurada por el consistorio. Sus responsables disponen de un plazo de quince días para retirar los vehículos que permanecen en el recinto. Durante ese periodo, la instalación no podrá desarrollar su actividad comercial ni realizar nuevas operaciones, ya que el plazo concedido está destinado exclusivamente al desalojo de los coches.
La segunda instalación se encuentra en una propiedad privada vinculada al domicilio de una persona. El Ayuntamiento ha notificado la actuación a sus responsables, pero la negativa a permitir la entrada de los agentes de la Policía Local ha llevado a los servicios municipales a estudiar las vías jurídicas necesarias para continuar con el procedimiento y verificar la situación de los vehículos.
Cuatro campas clausuradas y una quinta pendiente
Estas actuaciones forman parte del dispositivo municipal de inspección y regularización de las campas, con especial atención al entorno del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, donde el consistorio pretende frenar la proliferación de instalaciones que no cumplen los requisitos exigidos por la normativa.
Con las últimas medidas, el Ayuntamiento ha clausurado ya cuatro campas y ha iniciado los trámites para solicitar autorización judicial para cerrar una quinta. En conjunto, las instalaciones afectadas por las actuaciones municipales albergan o han albergado más de 4.000 vehículos.
El pasado 23 de abril, la Junta de Gobierno Local aprobó una moción para impedir la apertura de nuevas campas de aparcamiento en las inmediaciones del aeropuerto. Desde entonces, el consistorio ha reforzado las labores de inspección y vigilancia.
Entre abril y mayo se inspeccionaron más de un centenar de campas, con más de 50 actuaciones realizadas por agentes de la Policía Local. Además, desde el 4 de junio se han emitido 46 requerimientos para que los titulares regularicen sus actividades.
Tres meses para acreditar la legalidad de la actividad
El procedimiento municipal comienza con inspecciones de los servicios técnicos y de la Policía Local, que comprueban la actividad desarrollada, identifican a los responsables y verifican si cuentan con las autorizaciones necesarias.
Posteriormente, se requiere a los titulares una memoria descriptiva de la actividad y un certificado técnico que acredite el cumplimiento de las condiciones exigibles. Para presentar esta documentación disponen de un plazo de tres meses.
Una vez revisados los documentos y concedido el trámite de audiencia a los interesados, el Ayuntamiento analiza cada caso y adopta las medidas administrativas correspondientes, que pueden incluir la clausura de las instalaciones que incumplan la normativa.
Cuando resulta necesario acceder a espacios protegidos por la inviolabilidad del domicilio y sus titulares no dan su consentimiento, el consistorio debe solicitar autorización judicial para efectuar las actuaciones que requieran la entrada.
Un Plan Especial para ordenar las campas
Paralelamente, el Ayuntamiento trabaja en la elaboración de un Plan Especial que permita ordenar y regular la implantación de estas actividades en el término municipal.
El Plan General de Ordenación Urbana, aprobado en 1998, no contempla expresamente el uso de aparcamiento en suelo no urbanizable entre las actividades que pueden autorizarse mediante una Declaración de Interés Comunitario.
El nuevo instrumento urbanístico permitirá determinar en qué zonas podrán instalarse estas actividades y establecer las condiciones necesarias para garantizar su integración territorial, ambiental y paisajística.
Con estas medidas, el consistorio mantiene su estrategia de inspección y control para garantizar el cumplimiento de la legalidad urbanística y evitar la implantación desordenada de campas, especialmente en las proximidades del aeropuerto.








Francisco José Pérez




















