Señaló que fue un choque lleno de alternativas, con jugadas destacadas y momentos de gran tensión, en el que su equipo supo responder con efectividad cuando tuvo las oportunidades para marcar.
Desde su perspectiva, sus jugadores mostraron un alto compromiso y entrega, algo que considera fundamental para seguir avanzando en la competición. Sarabia insistió en la relevancia de mantener la concentración y el trabajo constante, ya que el camino hacia los objetivos marcados aún es largo y exigente. Destacó que la liga en la que compiten es extremadamente igualada, por lo que cualquier relajación puede traer consecuencias negativas. En este sentido, subrayó que cada partido supone un reto y que es imprescindible afrontar todos los encuentros con máxima intensidad.
Asimismo, quiso dirigirse a la afición, mostrando su gratitud por el apoyo incondicional que brindan al equipo. Para él, la conexión con la hinchada es un factor clave que influye en el rendimiento del grupo. Su deseo es que los seguidores del club disfruten con el juego y se sientan representados por el esfuerzo y la actitud de los futbolistas en cada jornada.
Por otro lado, no ocultó su molestia por la expulsión que sufrió en los instantes finales del duelo. Explicó que entró al terreno de juego con la intención de devolver rápidamente el balón, pero el árbitro interpretó su acción de manera diferente y le mostró la tarjeta roja. Esta decisión le generó frustración, aunque evitó profundizar en la polémica y prefirió centrarse en el rendimiento del equipo y en la preparación del próximo compromisos.