El próximo 1 de marzo, ASAJA Elche otorgará el galardón de Agricultor del Año 2024 a Álvaro Boix Valero, un agricultor de segunda generación originario de Asprillas, en el marco de la tradicional Nit del Camp d´Elx. Este evento reunirá a socios, agricultores, ganaderos, empresarios del sector agroalimentario y representantes políticos, y contará con la intervención del presidente de ASAJA Elche, Pedro Valero.
Álvaro Boix, conocido como “cosechero” en su zona, ha logrado consolidar un modelo de negocio agrícola basado en la calidad de sus productos y la cercanía con el cliente. En sus 15 hectáreas de cultivo y 7.000 metros de invernadero, produce una amplia gama de productos, desde hortalizas como alcachofas, patatas, tomates y pimientos, hasta cítricos como las naranjas. Su actividad abarca mercados de Santa Pola, El Altet y Elche, donde comercializa directamente lo que él mismo cultiva.
Con 54 años, Boix destaca por su pasión por la agricultura de cercanía y la venta directa, que le permite conocer a sus clientes y ofrecerles productos frescos y de calidad. La agricultura es una tradición familiar que lleva en el ADN, y asegura que nunca ha querido dedicarse a otra cosa. Él y su esposa Paqui gestionan su negocio juntos: ella se encarga de la venta y él se dedica a la siembra, cultivo y recolección.
El galardón se otorga en reconocimiento a la rentabilidad del modelo de negocio de Boix, que ha logrado controlar toda la cadena de producción, desde el cultivo hasta la venta final. Para ASAJA Elche, esta gestión integral es la clave del éxito de su actividad.
Álvaro Boix también recuerda con especial cariño el apoyo que recibió durante la pandemia del Covid-19, cuando los mercados se vieron cerrados. Con la ayuda de su familia, montó un servicio de reparto a domicilio que le permitió seguir abasteciendo a sus clientes. Esta iniciativa le dio una gran satisfacción personal y profesional, además de fortalecer los lazos con su comunidad.
El agricultor, que no oculta su frustración con la burocracia de la Unión Europea, destaca que el coste de producir alimentos de calidad es elevado, y critica que la administración no tenga en cuenta la labor de los agricultores que se esfuerzan por ofrecer productos frescos y cercanos.
Este premio, para Álvaro Boix, representa una gran recompensa a su trabajo, y ha aprovechado para reconocer el apoyo de los técnicos de ASAJA Alicante, quienes le han ayudado a resolver problemas y a mantenerse actualizado en las exigencias administrativas. Aunque sus tres hijos no están actualmente involucrados en la agricultura, Boix no descarta que alguno de ellos continúe con el legado familiar en el futuro.






Iván Hurtado












