Desde 2013, Deportes SIN Adjetivos ha sido mucho más que un club deportivo. Diseñado específicamente para personas con discapacidad intelectual, este club busca ser un catalizador para el desarrollo integral de sus deportistas. Bajo la dirección de Antonio Pardo, el club se ha convertido en un referente de inclusión y comunidad en Elche, destacándose no solo por sus logros deportivos, sino también por el impacto emocional y social en la vida de sus integrantes.
Un espacio para todos
Deportes SIN Adjetivos se centra en el deporte adaptado en tres deportes: baloncesto, atletismo y fútbol. Actualmente, cuenta con dos grupos: uno dirigido a menores de 16 años y otro para adultos mayores de 18, con un poco más de 50 deportistas. Sin embargo, su enfoque va más allá de lo competitivo. Según explica Antonio Pardo, el club trabaja en el desarrollo integral de sus participantes, ayudándolos a mejorar tanto en lo físico, como en lo psicológico y social. En un entorno muchas veces limitado para las personas con discapacidad intelectual, el club se convierte en un refugio donde pueden aprender, crecer y, sobre todo, formar lazos significativos.
«Algunas personas con discapacidad no hacen deporte, su vida muchas veces basta de ir a su centro o a su Asociación y volver a casa, no tienen más actividad.», comenta Pardo. Más allá de los entrenamientos, el club les permite salir de casa, enfrentarse a nuevos retos y sentirse deportistas en toda la extensión de la palabra, con la posibilidad de competir y hasta ganar medallas, pero también de aprender a aceptar derrotas.

Origen del club
La historia de Deportes SIN Adjetivos comenzó en 2012, cuando Antonio Pardo, entrenador de voleibol, asistió por primera vez a un campamento para personas con discapacidad. Esa experiencia marcó un antes y un después en su vida. “Descubrí ese mundo y me encantó”, recuerda. A partir de ese momento, se dedicó a investigar el deporte adaptado y las oportunidades existentes para las personas con discapacidad intelectual. Esa curiosidad lo llevó a fundar el club en 2013, con la visión de crear un espacio donde el deporte no solo fuera una actividad.
Logros y desafíos
A lo largo de los 11 años de existencia del club, el club ha conseguido una gran cantidad de logros, especialmente los campeonatos de España y el récord de España junior de atletismo. Sin embargo, Antonio Pardo considera que el mayor éxito no está en los trofeos, sino en la comunidad que han construido: «El que entra nuevo se siente arropado enseguida. Aquí lo deportivo importa poco; lo importante es que se hagan amigos, formen un grupo sano y disfruten».

Pero no todo ha sido fácil. Uno de los mayores obstáculos ha sido la financiación. El club se mantiene gracias a las pequeñas cuotas que pagan los deportistas, pero la búsqueda de patrocinadores y subvenciones sigue siendo un desafío constante. Algo que supone un inconveniente a la hora de hacer cosas grandes para el club: «Queremos ofrecer más actividades y recursos, pero cuesta mucho conseguir el apoyo económico necesario», asegura Antonio Pardo.
Mirando al futuro
El objetivo principal del club es seguir creciendo. Antonio Pardo asegura que el club trabaja constantemente para mejorar la calidad de las actividades que ofrecen y explorar nuevas disciplinas deportivas. «Hemos probado rugby y al final también se ha creado un equipo de rugby paralelo al club, también hemos probado pickleball y se ha creado otra actividad. Estamos encantados con todas las actividades que se nos van planteando. Queremos que prueben cosas nuevas, porque nuestra filosofía es que cuantas más cosas hagan, más les van a aportar y más van a crecer.», explica el director técnico.
Valores que trascienden
Para Antonio Pardo, trabajar con personas con discapacidad intelectual ha sido una experiencia que le ha cambiado la vida: «Te das cuenta de que no todo son medallas ni competición, sino aprender a valorar lo importante». Además, destaca la gratitud y la energía que los deportistas transmiten, incluso en los días difíciles. «Aunque las cosas no salgan como esperas, ellos siempre están agradecidos. Eso lo hace muy gratificante», asegura Antonio Pardo.
Una invitación a la comunidad
El fundador del club anima a todas las personas a acercarse a Deportes SIN Adjetivos, ya sea como participantes, voluntarios o simplemente para conocer de cerca la iniciativa. «Es una experiencia única. Muchos que han venido como voluntarios se han quedado como entrenadores, porque aquí encuentras valores que te enriquecen como persona», afirma el director técnico del club. Para las personas con discapacidad intelectual, Antonio Pardo tiene un mensaje claro: «Todas las personas que quieran probar, ya sea con nosotros o con cualquier otra entidad, les animo a que prueben, porque el deporte es lo mejor que pueden hacer».
Deportes SIN Adjetivos no es solo un club deportivo; es un movimiento que apuesta por un futuro inclusivo, donde cada persona encuentra un lugar para crecer, competir y, sobre todo, ser feliz.






Iván Hurtado













