El Gran Teatro de Elche celebra 105 años de historia, arte y espectáculo. Desde su inauguración el 24 de marzo de 1920, este espacio ha sido testigo de innumerables representaciones, conciertos y proyecciones que han marcado la vida cultural de la ciudad. Lo que empezó como el Teatro Kursaal, un ambicioso proyecto inspirado en los teatros italianos, se ha transformado en el referente escénico de Elche y un punto clave dentro de los circuitos teatrales nacionales.
Su historia es tan fascinante como los espectáculos que han pasado por su escenario. Antes de su construcción, en ese mismo lugar existió el Teatro-Circo, un espacio con evidentes carencias técnicas que acabó en manos de la actriz y cantante Felisa Lázaro. Ella lo reformó y le dio el nombre de Kursaal, aunque el proyecto no tardó en venirse abajo económicamente. En 1919, la compañía eléctrica La Electromotora Equitativa decidió derribar el edificio y construir un teatro completamente nuevo. Para su diseño, apostaron por el arquitecto valenciano Alfonso Garín, quien creó un espacio moderno, elegante y con una estructura en forma de herradura que sigue maravillando al público más de un siglo después.
El 24 de marzo de 1920, el Kursaal abrió sus puertas con un espectáculo de la legendaria actriz Margarita Xirgú y el actor Enrique Borrás. Desde entonces, se convirtió en el lugar de referencia para el teatro, aunque con la llegada del cine, en los años 30, empezó a proyectar películas y se adaptó a las nuevas tendencias del entretenimiento. En 1930, fue el primer cine de la ciudad en proyectar una película sonora, El cantor de jazz, un hito que marcó una nueva etapa en su historia.
La Guerra Civil lo convirtió en un escenario de intensa actividad política y cultural, pero con la llegada del franquismo cambió su nombre a Gran Teatro y su programación se inclinó más hacia el cine. Durante décadas, fue el epicentro de las proyecciones en Elche, incluso con sesiones dobles, y en los años 50 estrenó el Cinemascope con La túnica sagrada.
El paso del tiempo lo llevó al borde del abandono, hasta que en 1991 el Ayuntamiento de Elche decidió intervenir. La compra del teatro marcó el inicio de su renacimiento, con un proyecto de reforma que respetó su esencia clásica pero lo modernizó completamente. En 1996, la Reina Sofía asistió a su gran reapertura, dándole un nuevo impulso a su papel como centro de la cultura en la ciudad.
Hoy, con más de un siglo de historia a sus espaldas, el Gran Teatro de Elche sigue siendo un referente en el mundo de las artes escénicas. Su programación abarca desde teatro y danza hasta ópera, flamenco y conciertos de pop, rock y jazz. Además, forma parte de la Red Nacional de Teatros Públicos y del Circuit Teatral Valencià, lo que le permite atraer a grandes producciones y artistas de renombre.
Elche ha cambiado mucho en estos 105 años, pero el Gran Teatro sigue ahí, reinventándose y ofreciendo espectáculos de primer nivel. Su historia demuestra que la cultura no solo se preserva, sino que se vive, se disfruta y se proyecta hacia el futuro. Y aunque han pasado más de cien años desde aquella primera función, el telón sigue subiendo cada noche, listo para emocionar al público una vez más.






Iván Hurtado












