El Ayuntamiento de Elche ha celebrado este lunes un pleno municipal extraordinario centrado exclusivamente en la situación de la sanidad pública local. La sesión, impulsada por PSOE y Compromís per Elx, se convirtió en un choque político entre las formaciones de izquierdas y los partidos de la derecha municipal, PP y Vox.
Los grupos que promovieron la sesión denunciaron que los departamentos de salud de Elche-Hospital General y Elx-Crevillent, correspondientes al Hospital del Vinalopó, están “saturados” y al borde del colapso. Sin embargo, PP y Vox acusaron a la oposición de priorizar la confrontación sobre el consenso, tras la decisión del PSOE de unificar en un solo punto los siete acuerdos que inicialmente se iban a debatir por separado.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, del PP, explicó que al unificar los siete acuerdos en uno, el partido se vio obligado a votar en contra de toda la propuesta, a pesar de que inicialmente apoyaría cinco de los puntos por separado. Entre las medidas rechazadas se encontraban la construcción de un centro de salud en Torrellano, la reanudación inmediata de las obras del bloque quirúrgico del Hospital General Universitario de Elche, la continuidad de la enfermera escolar, y la reversión a gestión pública del Hospital Universitario del Vinalopó.
Por su parte, Vox aprovechó el pleno para mostrar su apoyo al colectivo médico en huelga a nivel nacional, criticando al Ministerio de Sanidad por la gestión del Estatuto Marco, mientras minimizaba la situación concreta de la sanidad local. Aurora Rodil, portavoz de Vox y médica, acusó a PSOE y Compromís de buscar “un relato” contra el gobierno de la Generalitat.
En defensa de la sanidad pública, Héctor Díez, portavoz del PSOE en Elche, denunció que “el PP está dejando morir la sanidad pública” y calificó la situación de la ciudad como un ejemplo de su deterioro. Por su parte, Esther Diez, de Compromís per Elx, coincidió en que la sanidad municipal atraviesa “una de las peores situaciones conocidas”.






Iván Hurtado














