Las obras de restauración y puesta en valor del restaurante del Parque Municipal avanzan según los plazos previstos, tal y como han comprobado este miércoles el alcalde, Pablo Ruz, y miembros del equipo de gobierno durante una visita al recinto. El edificio, cerrado desde 2018, reabrirá sus puertas en mayo de 2026 convertido en un gran espacio de eventos ubicado en pleno corazón del Palmeral.
Ruz ha subrayado que el renovado complejo contará con una capacidad para 1.000 personas y supondrá “un espacio único en la ciudad, enclavado en un entorno declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO”. El alcalde ha calificado la reactivación del proyecto como “un hito importante para Elche” y ha agradecido tanto el esfuerzo económico de los promotores como el trabajo realizado para aprovechar estructuras y elementos ya existentes. También ha recordado la dificultad del proceso para obtener autorizaciones de los organismos competentes.
El regidor ha añadido que el Ayuntamiento trabaja para integrar la Rotonda del Parque Municipal de manera estable en la programación del futuro restaurante, con el fin de dotar a este espacio de actividad continua. “Todos tenemos un recuerdo especial de este lugar, que forma parte del imaginario colectivo de los ilicitanos”, ha señalado.
El arquitecto responsable del proyecto, Diego Castaño, ha explicado que el edificio contará con tres espacios diferenciados, entre ellos la terraza principal y un área destinada a poner en valor la cúpula. Estos espacios podrán utilizarse de manera independiente o conjunta para alcanzar la máxima capacidad. Además, se rehabilitará el sótano, que acogerá eventos nocturnos. Según Castaño, el objetivo es “sacar partido a lo ya construido y evitar limitaciones técnicas para los usos futuros”.
Por su parte, el promotor de la obra, Carlos López, ha indicado que la previsión es finalizar los trabajos en mayo, momento en el que comenzará a funcionar este multiespacio modulable orientado a acoger todo tipo de celebraciones.
El edificio contará con planta baja, en la que se mantendrán dos salones para eventos y un tercero de uso diario como restaurante, además de una cocina rediseñada y baños adaptados a la normativa. En el sótano se ubicarán vestuarios, aseos de servicio, almacén y una sala de espectáculos con capacidad para espectadores sentados. El acceso principal se realizará por la fachada este, aunque el inmueble dispondrá de accesos en todas sus fachadas. El restaurante ofrecerá una carta basada en la dieta mediterránea y la gastronomía ilicitana.






Iván Hurtado












