El acto de inauguración, encabezado por el alcalde Pablo Ruz, rindió homenaje al primer alcalde democrático de la ciudad, Ramón Pastor, en presencia de sus familiares y de Adolfo Suárez Illana, hijo del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez.
El evento comenzó con el descubrimiento de un monolito dedicado a Ramón Pastor, realizado por sus hijos como muestra de reconocimiento a su legado. Además, se presentó una imagen del exalcalde, instalada en una de las esquinas del jardín como homenaje permanente. Durante su intervención, Ruz destacó el espíritu de concordia que inspiró el diseño del espacio, buscando enaltecer los valores democráticos que marcaron la transición española.
Una de las principales actuaciones en el jardín ha sido la restauración de la cruz de Germanías, un monumento de origen franquista que el actual gobierno local ha decidido conservar pese a la polémica. El alcalde defendió su permanencia como un elemento histórico que, según él, trasciende lo político. La cruz ha sido resaltada en el diseño paisajístico, convirtiéndose en un punto central del jardín. Este enfoque ha suscitado críticas de sectores sociales y políticos que consideran la decisión un intento de resignificar un símbolo asociado al franquismo.
El evento estuvo acompañado por la Orquesta Sinfónica de Elche, que interpretó la 9ª Sinfonía de Beethoven, conocida como el Himno de la Alegría, reforzando el mensaje de unión y armonía que el equipo de gobierno ha querido transmitir. También se abrió al público el refugio antiaéreo de la Guerra Civil, rehabilitado como espacio de memoria histórica dentro del jardín. Esta incorporación busca destacar el valor patrimonial del lugar y conectar a los visitantes con la historia reciente de la ciudad.
La ausencia de representantes del PSOE, Compromís y sindicatos como CCOO y UGT marcó el acto, evidenciando el desacuerdo con la conservación de la cruz. Estos colectivos han acusado al gobierno local de blanquear el simbolismo franquista del monumento y de descontextualizar su origen. A pesar de ello, la ceremonia contó con la asistencia de numerosos vecinos y figuras públicas que respaldaron la nueva denominación del espacio como un homenaje a la transición.
El Jardín de la Concordia pretende ser un lugar que combine la memoria histórica con la reconciliación ciudadana, en palabras de Ruz, “un espacio en el que cabemos todos”. La inauguración, aunque rodeada de polémica, deja claro que las antagónicas visiones en este asunto de las partidos políticos.






Iván Hurtado













