El patrimonio musical ilicitano se enriquece con la incorporación al archivo del Patronato del Misteri d’Elx de una valiosa colección de más de 5.000 partituras y documentos musicales donados por la familia del Mestre Pascual Tormo Pérez, figura clave en la vida musical de la ciudad durante la posguerra. La presentación oficial de esta incorporación ha contado con la presencia de la edil de Cultura, Irene Ruiz, quien ha destacado el carácter “puro, generoso y simple” de esta donación, que refleja el alma y el compromiso cultural del pueblo de Elche.
La colección, compuesta en su mayoría por partituras impresas que Tormo recopiló a lo largo de su vida, ofrece una radiografía única del panorama musical ilicitano entre los años 20 y 50 del siglo XX. Las obras están organizadas por géneros, destacando especialmente el apartado de música religiosa, en el que se encuentra un consueta manuscrito por el propio Tormo. Esta pieza cobra especial valor al recordar que el músico fue uno de los tres colaboradores de Óscar Esplá en la reforma de La Festa de 1924, siendo el responsable de la recuperación de la judiada, una escena que llevaba casi 150 años sin representarse.
Entre otros documentos de relevancia se encuentran una copia del consueta de Alfredo Javaloyes, una misa del compositor Conrado del Campo y partituras utilizadas por Tormo durante los ensayos con los cantores del Misteri. Todo este fondo documental no solo amplía el volumen del archivo del Patronato, sino que aporta una calidad y profundidad de estudio destacables para investigadores y amantes del patrimonio musical.
Uno de los aspectos más curiosos de la labor del Mestre es el contrafactum musical que llevó a cabo, adaptando el ordinario de la misa con motetes del Misteri. Parte de este trabajo podrá escucharse en el concierto extraordinario que se celebrará el próximo Viernes de Dolores, 11 de abril, a las 21:00 horas en la basílica de Santa María. Esta cita musical, según ha subrayado Ruiz, se enmarca dentro del Año Jubilar dedicado a la patrona de Elche, la Virgen de la Asunción, y será una “ocasión excepcional y única que no debemos perdernos”.
Además, el cartel y el programa de mano del concierto utilizarán como imagen el óleo Oh, Déu Adonai, obra del pintor ilicitano José Cañizares Botella, cedida temporalmente por la familia Brotons Cascales, lo que añade un componente artístico visual que refuerza el carácter cultural y emotivo del evento.
Con esta donación, Elche no solo recupera parte esencial de su historia musical, sino que reafirma el vínculo entre su patrimonio intangible y las generaciones que lo han custodiado y transmitido.






Daniel Ruiz Perona












