Elche ha conmemorado esta tarde el XXV aniversario de la declaración del Palmeral ilicitano como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO con un acto institucional en el que la ciudad ha puesto el foco en uno de los oficios más vinculados a su identidad: el arte de la palma blanca. Durante la ceremonia, el Ayuntamiento ha dedicado un espacio público a las familias artesanas en la Plaza del Rey Jaime I, un reconocimiento permanente a su labor y a su papel fundamental en la preservación de la tradición.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha felicitado a las familias productoras de palma blanca y ha anunciado que el Ayuntamiento ya trabaja con la EUIPO —la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea— para lograr un Distintivo de Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la palma blanca de Elche. El objetivo es alcanzar un reconocimiento oficial similar al que ya poseen artesanías europeas emblemáticas, como el cristal de Murano, de modo que la palma ilicitana quede protegida y reconocida en el ámbito internacional.
“Queremos que, cuando se hable de palma blanca, se hable de Elche, y que ese sello europeo proteja un oficio único que forma parte de nuestra historia y de nuestra identidad”, destacó el alcalde durante su intervención.
El acto también ha servido para agradecer el trabajo de todas las personas que continúan cuidando del Palmeral. Ruz ha puesto en valor las actuaciones desarrolladas en los últimos años, como la recuperación del uso agrícola de los huertos y los avances en las labores de poda y mantenimiento de los huertos catalogados como patrimonio.
El XXV aniversario ha reafirmado el compromiso del municipio con la conservación, gestión y difusión de un paisaje cultural único en Europa, al tiempo que ha impulsado una nueva meta: que la palma blanca de Elche reciba la protección europea que garantice su autenticidad y continuidad para las generaciones futuras.







Iván Hurtado












