ENTREVISTA CAPITAL | JOSÉ ANTONIO GOMIS PASTOR, EXFUTBOLISTA

Gomis: “Siempre estaré agradecido al Elche por la confianza que me dio y por permitirme ser uno de los primeros futbolistas del club en jugar en Primera, Segunda y Segunda B”

El exfutbolista del Elche CF repasa su trayectoria desde sus inicios hasta cumplir el sueño de debutar en Primera División frente al Zaragoza. El crevillentino analiza la presión añadida que sufren los jugadores de la casa y recuerda la «emoción inmensa» de defender el escudo franjiverde en el las tres mejores categorías del fútbol español
FacebookTwitterWhatsApp
Iván Hurtado
03 de enero de 2026 - 06:09

Pocos futbolistas pueden decir que han defendido la camiseta del Elche CF en Primera, Segunda y Segunda División B. José Antonio Gomis Pastor es uno de ellos. Su trayectoria es un viaje por la historia del club ilicitano, desde los años de formación hasta su consolidación en el fútbol profesional tras un provechoso paso por el Alcalá durante su servicio militar. Su debut en la élite, participando directamente en el gol de su equipo ante el Real Zaragoza, queda como un hito imborrable en una biografía deportiva marcada por el compromiso y el sentimiento de pertenencia.

A lo largo de esta entrevista, Gomis repasa una carrera que le llevó a militar en clubes como el Orihuela, Novelda o Lorca, pero siempre con el Martínez Valero como centro de gravedad. Para él, el Elche lo ha sido todo. No es solo el equipo donde trabajó, sino el lugar donde cumplió su sueño de niño y donde se hizo futbolista de verdad. Haber defendido este escudo en las tres categorías más importantes es su mayor orgullo y, por eso, hoy solo tiene palabras de cariño y gratitud hacia el club que le dio la oportunidad de su vida.

  • Nació en Crevillente. ¿Cómo fueron sus primeros pasos en el fútbol y de qué manera llegó a incorporarse a los equipos inferiores del Elche CF?

Mis primeros pasos fueron con tres años en la calle, en el barrio, con los amigos. Después empecé a jugar en pista, en un equipo donde conseguimos juntarnos un grupo de amigos y estuvimos bastante tiempo juntos. Más adelante pasé al fútbol base del Crevillente Deportivo, recorriendo todas las categorías. Antes no había pistas ni las facilidades que hay ahora para clubes como el Crevillente Deportivo. En etapa infantil me incorporé plenamente al club y fui pasando por las diferentes etapas. Ya con 15 años, en etapa juvenil, debuté con el primer equipo gracias a Juan Carlos Lezcano. A partir de ahí completé el segundo año de juveniles y fue cuando me incorporé al Elche Club de Fútbol, donde estuve dos temporadas en categoría juvenil, con Patricio Soto como entrenador. Después llegaron ya las etapas en el filial.

  • ¿Qué recuerdos guarda de sus años de formación en la cantera franjiverde y qué significaba para usted, siendo tan joven, jugar y entrenar en el Martínez Valero?

Yo de pequeño iba al Martínez Valero a ver al Elche y recuerdo especialmente aquella etapa de Trobbiani y otros grandes futbolistas. Cuando me incorporo al Juvenil del Elche, coincido con compañeros grandísimos. Todavía no jugábamos en el Martínez Valero; eso llegó cuando subimos al filial. A partir de ahí sí empezamos a disputar partidos en ese estadio, era otra dimensión, una ilusión, una emoción y una motivación enorme para seguir creciendo, siempre con la aspiración de poder llegar al primer equipo.

  • ¿Cómo vivió el salto desde las categorías inferiores hasta llegar al primer equipo del Elche CF?

El primer año en el filial no fue bueno a nivel deportivo, porque tuve muchos problemas de desarrollo en el crecimiento y sufrí problemas en la espalda. Después de ese año estuve cedido en el Deportivo de Cox, una etapa que me vino muy bien para volver y consolidarme en el filial. A partir de ahí el crecimiento fue brutal, ya que empecé a incorporarme poco a poco a los entrenamientos con el primer equipo. Después llegó el paréntesis del servicio militar y estuve en Alcalá, en Segunda División B.

  • ¿Qué sintió el día que debutó oficialmente con el primer equipo y defendió por primera vez la camiseta franjiverde en competición oficial?

Fue una emoción inmensa, algo que no se puede describir. Desde pequeño, cuando estás en las categorías de base, tienes como objetivo y como sueño debutar en el primer equipo, y ese día se cumple esa ilusión. Además, ver a mis padres tan contentos, poder verme debutar con el Elche en Primera División, fue algo muy especial. Debuté en La Romareda, contra el Zaragoza, con jugadores como Pardeza, Villarroya, Belsué o Chilavert, fue una emoción enorme, difícil de explicar con palabras.

  • Llegó a jugar en Segunda División, Segunda B e incluso disputó un partido en Primera División. ¿Cómo recuerda aquel encuentro en la máxima categoría del fútbol español?

En esa temporada todavía estaba haciendo el servicio militar. Lo terminé y seguí jugando en Segunda División B, una etapa muy bonita y con grandes recuerdos. Ese debut llegó después de una lesión: vine lesionado de Alcalá, no me recuperaba bien y, al estar cedido por el Elche, regresé para recuperarme aquí. Estuve entrenando con el primer equipo y con los servicios médicos del club, y conseguí superar una rotura del recto anterior. Pasé un tiempo sin jugar y quizá podría haber disputado más partidos, pero se me dio la oportunidad en el último encuentro de esa etapa en Primera División, en Zaragoza. El resultado fue adverso, pero pude intervenir bastante: casi marco y participé directamente en la jugada de nuestro gol, tras una combinación en el centro del campo que terminó con una asistencia mía a Alfonso Fernández para que marcara. Es un recuerdo muy especial.

  • A nivel personal y futbolístico, ¿qué diferencias notaba entre competir en Primera, Segunda y Segunda División B?

El fútbol siempre ha ido muy rápido, igual que ahora. Hoy en día, a nivel condicional, todos los equipos cuentan con muchos medios, entrenadores y ayudantes para mejorar en todos los aspectos. Antes, por ejemplo, el trabajo de fuerza se hacía mucho menos. Pero la principal diferencia estaba en la toma de decisiones. En Primera División, cuando subes una o dos categorías, todo sucede a mucha más velocidad. La clave está en saber tomar la decisión correcta en el momento preciso y hacerlo en el menor tiempo posible. Ahí es donde realmente se nota el salto de categoría.

  • Antes de asentarse definitivamente en el Elche, tuvo una etapa en Segunda B con el Alcalá. ¿Cómo fue aquella experiencia lejos de Elche, qué le aportó tanto a nivel personal como futbolístico y cree que ese paso le ayudó a madurar y a regresar más preparado al Elche CF?

Fue una etapa curiosa. Cuando llego allí me incorporo al filial de la Real Sociedad Deportiva Alcalá, que era el Racing de Veracruz. Empiezo a jugar en una categoría menor, aunque ya había competido anteriormente en categorías superiores a la que me correspondía en ese momento. Disputé varios partidos y llamé la atención de un equipo de Tercera División de Madrid. Cuando esa información llega al primer equipo, empiezan a contar conmigo para entrenar y, tras la primera semana trabajando con ellos, me dan la oportunidad de jugar en Segunda B.

A partir de ahí el crecimiento fue muy grande. Las cosas salieron muy bien y, tanto a nivel de compañeros como de junta directiva y afición, me sentí muy querido. Fue una etapa en la que me encontré muy a gusto y en la que incluso empezaron a seguirme equipos de Primera División como el Atlético de Madrid o el Valladolid. Al final no se concretó nada porque yo regresé al Elche, pero fue una experiencia muy bonita.

Estar fuera de casa, compaginarlo con el servicio militar y asumir responsabilidades te hace crecer como persona, como deportista y como futbolista. En ese sentido, quieras o no, te haces hombre.

  • ¿Cuál fue el momento más especial que vivió defendiendo la camiseta del Elche CF?

Sin ninguna duda, el momento más especial es el debut. Después, por supuesto, jugar en el Martínez Valero, sentir a la afición y notar cómo te apoya cuando estás en el terreno de juego. Esos son los momentos verdaderamente especiales.

Cuando has pasado por todas las categorías inferiores adquieres un sentimiento de pertenencia muy fuerte, y la máxima aspiración siempre es jugar en el primer equipo. Poder hacerlo en el Martínez Valero, sentirte cómodo, defender esa camiseta y ese escudo y, además, marcar goles, hace que ese orgullo sea doble. Fue algo espectacular.

  • ¿Y cuál recuerda como el momento más complicado o difícil durante su etapa en el club?

Ha habido varios momentos difíciles. Recuerdo uno especialmente, cuando estábamos concentrados en Cocentaina, con muchas dudas sobre si podríamos seguir compitiendo en la categoría debido a la situación económica del club. En esa etapa lo deportivo pasa a un segundo plano, porque estás pendiente de si el club puede seguir adelante.

También recuerdo una lesión de pubis, creo que fue antes de la última o la penúltima temporada. Lo pasé realmente mal, pero me infiltraba antes de los partidos para poder jugar porque el equipo lo necesitaba. En esos momentos no piensas en ti, solo en ayudar a los compañeros y al equipo. Después llegó la operación, justo antes de la promoción de ascenso, y aun así pude jugar.

La nota más negativa llegó cuando me ofrecieron la renovación. Fue una situación muy complicada, porque no me dieron el tiempo necesario para poder asesorarme bien con mi representante en ese momento. Al final tuve que salir del club y esa fue una etapa muy dura.

  • Mirando atrás, ¿hay algo que le hubiera gustado conseguir con el Elche CF y que siente que se le quedó pendiente?

Sí. Otro momento amargo fue el descenso de categoría a Segunda B en San Mamés, contra el Bilbao Athletic. Después conseguimos disputar una promoción, pero no logramos el ascenso. Se te queda un sabor muy amargo por sentirte partícipe de un descenso y no poder devolver al equipo, al menos, a Segunda División. Esos fueron, sin duda, los momentos más negativos.

  • ¿Quién ha sido el mejor entrenador que tuvo en su etapa de formación y qué cree que le aportó para llegar al fútbol profesional?

En la etapa de formación tengo que nombrar a Juan Carlos Lezcano, que ya en Crevillente me dio la oportunidad de jugar en el primer equipo con solo 15 años. Más adelante coincidí de nuevo con él cuando debuto, formaba parte del cuerpo técnico junto a Lico. Ambos fueron personas que me marcaron mucho.

También destacaría a Patricio Soto en las categorías de base del Elche Juvenil y a Marcial en la etapa de Segunda División, cuando también trabajaba junto a Lico. Son entrenadores que te marcan en el día a día y en tu crecimiento dentro del fútbol.

  • ¿Quién fue el mejor futbolista con el que compartió vestuario durante su etapa en el Elche CF?

No tengo dudas. Para mí, José Ramón II es uno de los mejores futbolistas con los que he compartido vestuario y he tenido a mi lado. Ha habido muchos otros compañeros de gran nivel y no quiero dejarme a nadie sin nombrar, pero si tengo que elegir a uno, sería él.

  • En categorías inferiores, ¿qué futbolista con el que jugó le impresionó más por su talento? 

En mi segundo año de juveniles, coincidiendo con el primer año en el Elche Juvenil, hubo un futbolista que me sorprendió muchísimo: José Ramón I. En todas las categorías inferiores había sido el máximo goleador y era el delantero centro. Fue el jugador que más me impresionó en esa etapa, porque además de tener una planta imponente, era un auténtico goleador. Posteriormente, ya en el filial, lo retrasaron a la posición de lateral izquierdo, pero en esa etapa formativa, sin duda, fue el que más me marcó.

  • A lo largo de toda su carrera, ¿cuál es el mejor futbolista que ha visto nunca sobre un terreno de juego?

De pequeño, el que más me marcó en el Elche fue Marcelo Trobbiani, pero sin ninguna duda mi gran ídolo fue Johan Cruyff. Para mí era un futbolista que te deslumbraba, que hacía cosas diferentes. Cada vez que entraba en contacto con el balón te sorprendía. Ese es el recuerdo que tengo. Otro jugador del que he oído hablar mucho es Romero, que para muchos fue el mejor de la historia, evidentemente no lo vi jugar porque es una etapa anterior a la que yo jugaba.

  • Tras su etapa en el Elche, militó en clubes como Orihuela, Novelda y Plasencia. ¿Cómo vivió ese recorrido por la categoría de bronce del fútbol español?

Nada más acabar en el Elche se me ofreció la renovación, pero no me dieron el tiempo que considero que debería habérsele dado a un futbolista de formación para poder asesorarse bien. En ese momento Juande Ramos estaba en el Alcoyano y me llamó para ir allí. Era una opción que implicaba vivir fuera, y él fue muy claro conmigo: era un equipo muy humilde y no podían competir económicamente con lo que yo recibía en el Elche. Quizá fue una decisión errónea no aceptar esa propuesta.

Después me incorporé al Orihuela CF y fue una etapa muy negativa, marcada por problemas económicos, encierros en el vestuario y lesiones. Nada más empezar sufrí una lesión de rodilla, en el menisco interno. Cuando empezaba a encontrarme mejor y a sentirme de nuevo futbolista, jugamos en el Martínez Valero y, en una acción fortuita con Miguel, me lesioné la rodilla izquierda. Salí en camilla y fue un golpe muy duro a nivel deportivo y personal.

Después volví a sentirme futbolista en el Pinoso, tras superar la lesión volví a jugar allí, aunque ya no era lo mismo. Venía de una etapa de quirófano por el pubis, el menisco interno y posteriormente la lesión de rodilla. Aun así, fueron dos años muy bonitos en Tercera División, con grandes logros, aunque nos faltó el ascenso a Segunda B en el último partido de liga contra el Europa.

Más tarde estuve en el Novelda, en Segunda B, donde me reencontré con muchos compañeros con los que había coincidido en el Elche: José Ramón I, José Ramón II, Arce, Juan Carlos, Joaquín, Mateo, Carlos Maciá Bonet de entrenador. Fue un año muy bonito, empezamos muy bien, pero no pudimos mantener la categoría.

Después me marché al Lorca, donde fue todo lo contrario: un gran año a nivel deportivo, con muy buen fútbol y logrando el ascenso a Segunda B. Finalmente, en Plasencia viví una etapa negra, marcada por el fallecimiento de mi padre, un golpe emocional enorme. Tras eso regresé al Crevillente Deportivo, donde terminé mi etapa como futbolista.

  • ¿Quién ha sido su mejor amigo dentro del mundo del fútbol y mantiene hoy en día esa amistad?

Tengo muchísimos amigos dentro del fútbol. Con quienes mantengo una relación más constante, aunque sea de forma puntual, es con José Ramón I y José Ramón II. También seguimos en contacto a través de grupos de WhatsApp con excompañeros del Elche y con miembros del cuerpo médico. No me gusta señalar a uno solo como el mejor amigo, pero ellos están entre las personas más importantes, junto al resto de compañeros con los que he compartido vestuario. Tampoco quiero olvidarme de Chema García Payá, con quien viví grandes momentos en el Elche. Les tengo a todos un enorme respeto.

  • ¿Cree que al canterano del Elche siempre se le exige un plus por el hecho de ser de la casa?

Rotundamente sí. Yo hablo desde lo que viví en mi etapa. Para tener continuidad tenía que estar por encima de los demás compañeros que llegaban con más experiencia y procedentes de categorías superiores. Al canterano siempre se le exige más. Cuando estás al mismo nivel que un jugador de fuera, normalmente el que acaba pagando eres tú.

Yo tenía que destacar constantemente por encima del resto para poder mantenerme. Es algo que quizá no debería ser así, aunque también es cierto que la exigencia debe existir en un club como el Elche. Con el tiempo entiendes que esa presión te obliga a dar siempre tu mejor versión, aunque cuando estás dentro, muchas veces te faltan herramientas para gestionarlo.

  • ¿Cómo ve al Elche CF actualmente y qué sensaciones le transmite el equipo esta temporada?

Sigo al Elche desde la pasada temporada en Segunda División. No lo he visto en directo, pero sí por televisión, y la sensación que me transmite, tanto el año pasado como este, es la de un equipo claramente dominador. Es un equipo con una idea muy definida, algo que se nota en el trabajo del entrenador, Sarabia, que ha sabido transmitir un modelo muy reconocible.

Veo a un Elche serio, propositivo, con intenciones muy claras: mantener el balón para desorganizar al rival, priorizar la recuperación de la posesión y asumir el protagonismo en los partidos. En ese sentido, creo que tanto la afición como el club deben sentirse muy orgullosos del gran trabajo que se está realizando.

Reconozco que tenía cierto recelo sobre si esa identidad se iba a mantener en Primera División, pero ha quedado demostrado con creces que sí. El equipo ha competido de tú a tú frente a rivales de la máxima categoría y ante conjuntos de la parte alta de la clasificación, manteniendo siempre su estilo.

  • ¿Qué valor hace de su trayectoria en el club y que ha significado para usted el Elche CF?

La valoración es muy buena y muy positiva. El Elche me dio la oportunidad de debutar en el fútbol profesional después de haberme formado en sus categorías de base. Siempre estaré agradecido por la confianza que me brindaron y por permitirme ser uno de los primeros futbolistas del club en jugar en Primera División, Segunda División y Segunda División B. El sentimiento es de agradecimiento absoluto. Lo único que puedo decir es gracias.

  • Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría mandar a la afición del Elche CF y cómo le gustaría que le recordaran?

La afición del Elche siempre ha sido muy respetable. La mejor prueba de ello es el apoyo constante que ha mostrado incluso en los momentos más difíciles. Siempre ha estado ahí, y ahora, en esta etapa de crecimiento, se nota aún más, como demuestra el ambiente que se vive cada domingo en el estadio.

Es una afición fiel y leal. Lo único que les pediría es que mantengan esa unión y esa comunión que existe ahora entre club, equipo y afición, porque es la clave para seguir creciendo y para hacer todavía más grande la historia del Elche Club de Fútbol.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *