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Investigadores de la UMH de Elche advierten sobre el impacto de la energía eólica marina en la fauna

Un estudio señala que aves y mamíferos marinos se alimentan en zonas con alto potencial eólico, lo que podría poner en riesgo sus poblaciones
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Daniel Ruiz Perona
02 de abril de 2025 - 12:12

Investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche han participado en un estudio que alerta sobre el impacto que los parques eólicos marinos pueden tener en la fauna. La investigación, publicada en la revista Journal of Environmental Management, concluye que muchas de las áreas donde se alimentan aves y mamíferos marinos coinciden con regiones de alto potencial eólico, lo que podría suponer una amenaza para estas especies.

El estudio, desarrollado en colaboración con la Universidad de Murcia, la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Alicante, ha utilizado modelos matemáticos para predecir dónde se concentran los animales en el océano y determinar si esas zonas coinciden con posibles emplazamientos de turbinas eólicas. Los resultados muestran que en el hemisferio norte existe una gran superposición entre ambos factores, lo que hace necesario incorporar criterios ecológicos en la planificación de las infraestructuras.

Según Juan Manuel Pérez García, profesor de Ecología de la UMH y coautor del estudio, la clave está en conocer con precisión las áreas de alimentación de la fauna marina antes de decidir dónde instalar nuevos parques eólicos. Para ello, el equipo de investigación ha analizado la estructura de la cadena trófica, desde el fitoplancton hasta los grandes depredadores, y ha cruzado estos datos con información sobre la densidad del viento. De este modo, han identificado qué zonas del océano son más importantes para la biodiversidad y cuáles presentan mayor riesgo de impacto por el desarrollo de la energía eólica.

Los investigadores explican que la abundancia de alimento es un factor determinante en la distribución de aves y mamíferos marinos. Algunas especies se alimentan directamente de plancton, mientras que otras dependen de peces que consumen estos organismos microscópicos. El estudio muestra que la biomasa de peces es más relevante que la diversidad de especies, lo que sugiere que la disponibilidad de alimento es el principal motor de la distribución de la fauna marina.

Los parques eólicos pueden generar tanto beneficios como amenazas para la biodiversidad. En algunos casos, la restricción de actividades como la pesca en torno a los aerogeneradores puede convertir estos espacios en refugios para la fauna. Sin embargo, también existen efectos negativos, como la alteración del hábitat, el ruido submarino o el riesgo de colisión con las turbinas. Para evitar estos impactos, los investigadores proponen la elaboración de mapas de riesgo que permitan identificar las zonas más vulnerables y establecer medidas de protección.

El estudio destaca que muchas áreas clave para la alimentación de aves y mamíferos marinos no están dentro de espacios protegidos, lo que dificulta su conservación. Por ello, los autores sugieren ampliar la cobertura de estas áreas y mejorar la planificación de los parques eólicos para minimizar el impacto sobre la biodiversidad. Además, señalan que el uso de dispositivos GPS para el seguimiento de aves podría ayudar a comprender mejor sus movimientos y adaptar las estrategias de conservación.

El trabajo, liderado por la Universidad de Alicante, ha sido financiado por la Generalitat Valenciana, el Ministerio de Ciencia e Innovación y fondos europeos.

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