El Centro de Cultura Contemporánea de l’Escorxador ha reunido a cerca de 20.000 asistentes en los primeros ocho meses del año, consolidándose como uno de los grandes motores culturales de Elche. Entre enero y agosto, el espacio ha programado más de 40 actividades que han abarcado conciertos, exposiciones, cine, danza, teatro y talleres de formación. De ellas, un 60% han sido impulsadas por artistas ilicitanos, mientras que la asistencia ha rozado el lleno en el 80% de las propuestas.
Uno de los grandes hitos de este año ha sido la programación de Nits d’Estiu, que colgó el cartel de completo en conciertos como los de La Bien Querida junto a Don Fluor, Svsto + Cupido + Gaspar Blaya o La126 + Alcalá Norte. También sobresalió la última edición del MEED Festival, que congregó a más de 4.000 personas, así como el concierto de Natalia Lacunza, que llenó la sala principal.
Más allá de su programación, l’Escorxador refuerza su papel como plataforma de creación a través de residencias artísticas con proyección nacional. Varias compañías han elegido este espacio para ultimar sus espectáculos gracias a la calidad técnica de sus salas, consideradas entre las mejores de la Comunitat Valenciana para producciones de gran formato.
El Ayuntamiento de Elche mantiene la apuesta de posicionar a l’Escorxador como un referente en cultura contemporánea, trabajando en red con el Espai LaGranja – IVC GVA y el Circuit Cultural IVC, del que forma parte. Además, se trata de uno de los pocos espacios culturales que no interrumpe su actividad en verano, lo que permite intensificar las residencias durante los meses estivales.
De cara a los próximos meses, compañías como Maracaibo, Arizona, Emma Lobo, OtraDanza, Danseu-vos o Exklafit Teatre estrenarán en Elche sus nuevos proyectos. La capacidad de producción de las salas ya está cubierta en un 90% hasta final de año.
En paralelo, el espacio ha acometido varias mejoras de infraestructuras, como el cambio de escenario del Espai Escènic, la renovación del equipamiento sonoro, la adecuación de salas y la actualización de la sala de exposiciones Lanart, con el objetivo de seguir ofreciendo las mejores condiciones a artistas y público.
Con estas cifras y proyectos, l’Escorxador refuerza su papel no solo como espacio de exhibición, sino como fábrica de creación cultural, atrayendo talento local y nacional y consolidándose como un punto de encuentro imprescindible en la vida cultural ilicitana.







Iván Hurtado




















