El ejercicio físico es una de las principales recomendaciones para mantener una buena salud. Sin embargo, cuando se practica de forma compulsiva y descontrolada puede convertirse en un problema: la adicción al ejercicio. Un estudio internacional liderado por la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) ha identificado que el perfeccionismo y la práctica deportiva a nivel competitivo son dos de los factores más relacionados con el riesgo de desarrollar esta conducta.
La investigación, publicada en la revista científica Addictive Behaviors, ha analizado a más de mil personas jóvenes, con una edad media de 25 años, tanto atletas como no atletas. El 65 % de los participantes eran hombres y el 35 % mujeres, quienes respondieron a cuestionarios sobre hábitos de ejercicio, rasgos de personalidad, motivaciones y su relación con la actividad física. Para el análisis de los datos, el equipo investigador utilizó técnicas de inteligencia artificial que permitieron identificar patrones complejos entre variables psicológicas y de comportamiento.
“Sabemos que el ejercicio es clave para la salud, pero cuando se convierte en una práctica obsesiva puede tener consecuencias físicas, psicológicas y sociales muy negativas”, explica Thomas Zandonai, autor principal del estudio e investigador Ramón y Cajal del Departamento de Farmacología, Pediatría y Química Orgánica de la UMH. Según señala, los resultados muestran que los rasgos de perfeccionismo y determinados objetivos relacionados con la imagen corporal, como adelgazar o ganar musculatura, “predicen un mayor riesgo de dependencia del ejercicio, especialmente en quienes practican deporte a nivel competitivo”.
Los resultados indican que el perfeccionismo es el predictor más consistente del riesgo de adicción al ejercicio, seguido del deseo de adelgazar, de muscularse y de características asociadas al nivel y la intensidad de la práctica deportiva, entre un total de 27 variables analizadas. Este patrón se mantiene tanto en deportistas profesionales como en amateurs, aunque en estos últimos las señales de riesgo ya son más frecuentes que en quienes realizan ejercicio únicamente de forma recreativa.
Aunque el 35 % de la muestra estaba compuesta por mujeres, no se observaron diferencias significativas en función del sexo. No obstante, Ana Peiró, coordinadora del grupo de investigación de ISABIAL ‘Neurofarmacología aplicada al dolor’ y profesora de la UMH, advierte de que “la falta de información sobre mujeres en ensayos clínicos deportivos sigue siendo una brecha crítica en la investigación científica”. Durante décadas, la mayoría de los estudios se han centrado en hombres, lo que ha generado protocolos de entrenamiento y prevención de lesiones poco adaptados a las mujeres y ha limitado la comprensión de factores como las hormonas, la salud cardiovascular o el riesgo de lesiones específicas.
La adicción al ejercicio comparte rasgos con otras conductas adictivas, pero también se relaciona con trastornos alimentarios y el ejercicio compulsivo, lo que hace más complejo su diagnóstico. En este contexto, los autores subrayan que los resultados del estudio no constituyen diagnósticos individuales, sino estimaciones de riesgo a nivel poblacional. “No todas las personas perfeccionistas o que practican deporte de competición desarrollarán una dependencia, pero estos datos son muy valiosos para identificar a quienes pueden necesitar apoyo para mantener una relación más saludable con el ejercicio”, señalan.
Asimismo, los investigadores aclaran que el concepto de perfeccionismo empleado en los test psicológicos validados no siempre coincide con el uso coloquial del término. En cualquier caso, recomiendan consultar con profesionales de la salud cuando la práctica deportiva genere malestar o interfiera en la vida cotidiana.
El estudio ha contado con financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, a través del proyecto MORPHEO (2023I031), y se ha desarrollado en colaboración con el Addiction Science Laboratory de la Universidad de Trento (Italia). Además, ha servido como base para varios Trabajos de Fin de Grado y de Fin de Máster y para parte de una tesis doctoral en la UMH, contribuyendo también a la formación de jóvenes investigadores.







Iván Hurtado




















