OPINIóN

El poder de un voto


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Federico Buyolo
06 de abril de 2026 - 01:41

Hace 149 semanas, es decir, hace más de 1.000 días, 113.454 ilicitanos e ilicitanas elegimos mediante el voto a nuestros representantes municipales. En nuestra ciudad, en las elecciones municipales, elegimos a 27 concejales llamados a ocupar un sillón en el Salón de Plenos de nuestro Ayuntamiento, donde se dilucidan los temas más importantes de nuestras vidas y se producen debates de alta calidad política e intelectual que hacen de nuestra democracia un sistema que no solo garantiza nuestros derechos, sino que convierte a nuestra ciudad en un ejemplo de sociedad avanzada. Solamente hay que ver la mayoría de los esperpénticos plenos municipales que hemos vivido en esta legislatura.

Ese día, 28 de mayo de 2023, los ilicitanos decidimos con un solo voto, el nuestro, y el conjunto de todos ellos hizo que el partido más votado quedara en la oposición, mientras que los dos partidos siguientes lograron un pacto de legislatura para gobernar la ciudad. A esta situación se sumaba un cuarto partido con representación municipal que, por diversos motivos —unos por cuestiones aritméticas, otros por planteamientos políticos—, no tenía ninguna capacidad para influir en la composición final. De ahí salió el actual gobierno democrático, fruto de esa democracia parlamentaria que algunos niegan cuando no les favorece y ante la que alzan el grito en el cielo con aquella proclama de que “la lista más votada es la lista que ha de gobernar”. Como diría Groucho Marx en Animal Crackers (1930): «Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros».

Dice el filósofo y buen amigo Javier Gomá que «la democracia es el sistema de las verdades penúltimas»; es decir, un sistema que se basa en el acuerdo y en la negociación permanente, donde los dogmas absolutistas de una parte no pueden pasar por encima de las opiniones de los otros, adversarios, que no enemigos, que se sientan enfrente de la bancada propia en el Salón de Plenos. Digo esto porque todavía nos quedan 60 semanas para cambiar el rumbo de un debate político crispado, lleno de verdades absolutas y de nulas iniciativas ilusionantes para una ciudad que ha sido referente a lo largo de la historia en nuestro país.

No podemos olvidar que ocupamos el puesto 19 entre los 8.132 municipios de España por número de población, que somos la tercera ciudad de la Comunidad Valenciana y que representamos no solo el acervo cultural de una ciudad bimilenaria, sino también el ejemplo que, durante muchos años, hemos dado como ciudad dinámica en lo económico, lo social y lo político. Estamos obligados a seguir siendo un referente de democracia, de valores cívicos y, por encima de todo, de respeto institucional hacia una ciudadanía inteligente y capacitada que sueña con una ciudad mejor.

Quedan 60 semanas para que volvamos a las urnas. Así que ahora, querido lector o lectora, me dirijo a ti para que pienses que el valor de un voto es más que el poder de aquellos que se arrogan la libertad de decidir por cada uno de nosotros cuando elegimos. Porque una democracia es más que votar cada cuatro años —la próxima vez será el 30 de mayo de 2027—: es la manera que los demócratas nos hemos dado para vivir juntos en una sociedad donde las virtudes cotidianas (Michael Ignatieff) se convierten en la ética de una sociedad cosmopolita (Adela Cortina).

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