JORNADA 18
ELCHE 1- 3 VILLAREAL
12 minutos dieron para ponerse 2 goles por detrás en el marcador en un inicio de año, donde parecía que seguíamos de vacaciones y el rival defendía bien intenso y salía a la contra con total decisión y con la precisión que le venía faltando en los últimos partidos, incluso en el partido donde cayó eliminado de la Copa del Rey prácticamente con la misma alineación de ayer, salvo Carlos Maciá (enorme mérito del jugador que hace muy poquito jugaba en nuestro cadete del Elche e hijo de un antiguo compañero mío en el Elche, portero Carlos Maciá Juan) que salió de inicio en lugar de Dani Parejo y 3 defensores de los 4, con Rafa Marín como único que repitió ayer. Estuvieron totalmente eficaces, aunque en los primeros 20 minutos generaron, ya sea por pérdidas locales o recuperaciones con anticipaciones, 5 ocasiones clarísimas, de las cuales materializaron 2 de ellas.
Pedro Bigas inició impreciso, perdiendo dos balones en el minuto 2 y en el 4, en el minuto 6 se pierde en el centro del campo y marcan el 0-1, en el minuto 12 en un balón que podía ser falta pero el de turno (lamentables las tarjetas a Pedro Bigas y Aleix Febas en la acción del minuto 65 donde Comesaña, como siempre, no dejaba maniobrar a Febas y sancionan más al que recibe las insistentes faltas por su reacción que al que no para de molestar con faltas recurrentes…) no consideró infracción y se vino el 0-2.
En el minuto 15 se produjeron nuevamente 2 pérdidas, una de ellas la interceptó oportunamente la defensa y la segunda salió rozando el palo, lo que provocó el enfado más que evidente de Eder Sarabia, rezando en arameo intentando despertar la más que caraja con la que se inició el año y más parecía que venía una avalancha que lo que finalmente se pudo recomponer y es recuperar la posesión del esférico.
Gracias a ello, hasta el minuto 21 no se generó la primera “medio” ocasión local, por medio de Germán Valera. Incluso hubo un período en el minuto 24, en el que fruto de la gran posesión evidenciada, se producían muchos centros laterales, pero sólo se vislumbraba nada más que Álvaro Rodríguez en el área para el remate, y la defensa del Villareal era tan intensa y concentrada como los contraataques que realizaban.
Con 2 goles a favor, ya evidenciaron que querían aguantar este resultado con defensa muy intensa y 6 jugadores siempre en defensa, atentos a tapar cualquier resquicio y confiados con la velocidad de sus jugadores ofensivos, los 2 puntas y los dos extremos, de los cuales 2 de ellos marcaron los dos goles. Incluso en defensa, solía quedarse uno de los puntas (principalmente Ayoze) para defender en 1-4-2-3-1, sabedor de la manera de jugar del Elche, que acumula jugadores por dentro, para intentar sorprender por fuera o generar superioridades interiores para acercarse al área y poder finalizar desde dentro o con llegadas de extremos, más que con centros y remates aéreos, con combinaciones para plantarse frente al portero rival o hacer asistencias de pase atrás para intentar finalizar. Muestra de ello fue el golazo de Neto en el minuto 30, un gran centro en el 35 de Valera y un incomprensible remate de cabeza de Neto y en el minuto 40, cuando una gran ocasión generada en el borde del área, ¡fue a tiro de … Pedro Bigas! rozando el palo, y tras asistencia de…. Affengruber!!
También hemos de dar gracias que hasta en niveles de élite se producen acciones que podríamos llamar de papelón o pifia, cuando pudo cerrar la primera parte con el tercer gol Ayoze, y en un centro lateral desde la derecha para finalizar con la zurda de interior, quiso rematar de primera con el exterior de la derecha y la mandó al anfiteatro, para suerte del Elche.
El problema es que no se estuvo acertado, pesó mucho el inicio de partido, generando ciertas dudas, y se repuso disminuyendo la distancia, pero el Villareal comenzó a intentar perder tiempo siempre que pudiese, con atenciones médicas y entrada al campo de los servicios médicos, con defensa muy intensa y con balones largo a la espalda de los 3 centrales del Elche, generando con algún que otro despiste o mala medida del balón, que llegasen varios 1v1 frente a Iñaki Peña y así se cerró el partido en el 82. Balón largo a la espalda de Chust y la siempre incomprensible por mi parte, no realización del cierre por parte del central, en este caso Bambo Diaby, dejando que chute el lateral Pedraza y golpeando el balón de manera muy fea, con la puntera, uñas o garfios, como quieran llamarlo, entrando mansamente por el palo de Peña.
Otro aspecto que me refuerza el juego de asociaciones que viene realizando, es que cuando se juega directo, si pelea en este caso de ayer Álvaro Rodríguez, no hay nadie a la peinada para la segunda jugada, quizás están todos más acostumbrados a asociarse entre ellos con combinaciones con balón a ras de suelo. Fue la primera jugada del inicio de la segunda parte y se siguió insistiendo mucho en conseguir el gol del empate, pero como dijimos anteriormente, se acabaron las ilusiones con el tercer gol por parte del Villareal, una vez más con un pelotazo a la espalda de la defensa ilicitana.
Siempre dejan su huella en el aspecto defensivo, con 2 grandes acciones, la primera por parte de Bigas en un 3v3 en el minuto 71, recuperando el balón de manera limpia y segura, y en el 78 por parte de Febas, viniendo a ayudar a los 3 centrales y cortando todas las posibilidades de ataque por parte del Villareal en un repliegue de los suyos, de los que anima a todo el mundo y lleva en volandas al equipo para realizar el último esfuerzo, ya que si un compañero da por ti todo hasta el final, el grupo se ve reforzado, no pudiendo dejar nadie nada en la recámara para intentar conseguir el objetivo. Por eso nadie se puede ver defraudado, sí triste por el resultado, pero como siempre, corrigiendo fallos subsanables, y viéndose reforzado porque este juego siempre va a obtener más resultados que cualquier otro tipo de modelo de juego más mediocre bajo mi punto de vista.


Mario Jacquet


