La Junta de Gobierno Local de Elche ha aprobado este jueves la suspensión de la tramitación y concesión de licencias urbanísticas para crear nuevas viviendas en plantas bajas y transformar locales comerciales en viviendas en determinadas calles, plazas y avenidas del municipio.
La medida se adopta durante la tramitación de la modificación puntual número 52 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que inicia ahora su fase ambiental. El objetivo es proteger los espacios comerciales de determinadas zonas y evitar que la conversión progresiva de bajos comerciales en viviendas reduzca la actividad económica y la presencia de negocios en las calles.
El concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, ha explicado que la iniciativa busca mantener una ciudad activa y con comercios cercanos a los hogares. “No podemos permitir que calles tradicionalmente comerciales se conviertan poco a poco en zonas exclusivamente residenciales”, ha señalado.
La suspensión se limita a los ejes comerciales seleccionados
La medida afecta a determinados ejes del centro histórico y de las zonas de expansión de Elche, elegidos por su actividad comercial y su importancia para el funcionamiento de la ciudad. Entre las vías incluidas figuran las calles Ángel, Antonio Machado, Corredora y Cristóbal Sanz, además de la plaza de Baix y la avenida de la Comunidad Valenciana, entre otras.
El Ayuntamiento ha precisado que la suspensión se aplica exclusivamente a las calles, plazas y avenidas incluidas en la modificación del PGOU. Por tanto, no supone una prohibición general para toda la ciudad y las solicitudes en otras zonas podrán continuar su tramitación conforme a las normas urbanísticas y legales vigentes.
Soler ha insistido en que el acuerdo no establece una paralización global de las licencias, sino una medida delimitada a los espacios identificados como ejes comerciales.
Compatibilizar la creación de vivienda y la actividad comercial
El equipo de gobierno sostiene que la iniciativa no pretende frenar el desarrollo residencial de Elche, sino compatibilizar la creación de nuevas viviendas con la conservación de los locales que contribuyen a la actividad de los barrios.
En este sentido, Soler ha recordado que la ciudad necesita ampliar su oferta residencial, pero ha defendido que ese crecimiento debe tener en cuenta también el modelo urbano a largo plazo y la protección de las zonas comerciales.
“Hay que pensar en la ciudad del futuro y preservar estos ejes comerciales”, ha afirmado el edil, que ha vinculado la medida con el objetivo de mantener calles dinámicas y facilitar que los vecinos puedan realizar sus compras y actividades cotidianas en el propio municipio.
La suspensión estará vinculada a la tramitación de la modificación puntual número 52 del PGOU, cuyo propósito es establecer mecanismos para preservar el uso comercial en las zonas delimitadas.







Iván Hurtado




















