Elche ha puesto este domingo el broche de oro a las representaciones de otoño del Misteri d’Elx con la Coronación de la Mare de Déu, uno de los momentos más emocionantes del Drama Asuncionista. La basílica de Santa María, llena de público, ha estallado en aplausos, vítores y muestras de emoción cuando la Santísima Trinidad ha coronado a la Patrona de la ciudad, seguida de una intensa lluvia de oripell que ha anunciado el final de la Festa de 2026.
La jornada del Día de Todos los Santos ha comenzado a las 10:00 horas con la representación de la Vespra. Minutos antes, el cortejo había partido desde la ermita de San Sebastián al ritmo de la marcha El Abanico, del maestro Javaloyes. Tras las personalidades Portaestandarte y Electas, han desfilado el cortejo de la María Mayor, los Apóstoles y las representaciones del Patronato del Misteri, el Obispado y el Ayuntamiento. El volteo de las campanas de Santa María ha anunciado el inicio de la representación.
El rector de la basílica, don Vicente Martínez, ha dirigido unas palabras al público en las que ha destacado el significado de esta celebración en la solemnidad de Todos los Santos. «Elche celebra uno de los momentos más hermosos de la existencia de la Virgen, su tránsito de esta vida a la gloria del cielo», ha señalado. También ha recordado que María representa «la plenitud de la santidad y el destino al que todos estamos llamados, participar de la gloria de Dios». Su intervención ha incluido un recuerdo especial a las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo). Como homenaje, la palma que ha portado la Virgen durante la representación llevaba una dedicatoria en memoria de los fallecidos, colocada bajo las cintas blanca y azul. Una ofrenda que, según ha explicado el rector, representa la esperanza en la vida eterna.
La primera jornada ha comenzado con la entrada de la María Mayor por el Andador, sobre una alfombra floral confeccionada durante la madrugada con más de 6.500 rosas blancas y rojas. La composición, adornada con una cenefa de granadas y vegetación verde, ha ofrecido una imagen especialmente vistosa hasta los pies del Cadafal. Las tres puertas principales de la basílica han permanecido abiertas para que el público también pudiera seguir la representación desde el exterior. La Vespra se ha desarrollado conforme a la Consueta, con los cantos de la María, los movimientos escénicos y el descenso del Araceli, que ha recogido el Alma de la Virgen antes de concluir la primera parte del Drama.
Tras la Vespra ha tenido lugar la procesión-entierro de la Mare de Déu por las calles del centro histórico. Las obras en el entorno de Santa María y del Mercado Central han obligado a modificar parte del recorrido, que ha discurrido por la calle la Fira, Major de la Vila y Salitre hasta llegar a la Plaça de Baix, para continuar después por el itinerario habitual y atravesar la Plaça del Congrés Eucarístic, cuyo tramo central se había acondicionado para la ocasión. La Patrona ha procesionado con el conocido manto de las Clarisas, la banda y el fajín de alcaldesa honoraria y el bastón de mando sobre su cuerpo. Por primera vez, además, ha estado acompañada por los dos grupos de camareras de la Mare de Déu. Al finalizar el recorrido se ha celebrado la Eucaristía, presidida por el obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla.
Por la tarde, la Festa ha recuperado toda la intensidad escénica del Misteri con la invitación de los Apóstoles a las Marías para asistir a las exequias de la Virgen. La representación ha continuado con la preparación del entierro y la Judiada, donde se ha vuelto a escenificar el milagro del judío de las manos gafas ante la imagen yacente de la Mare de Déu. Tras la conversión de los judíos y el entierro de la Virgen, el protagonismo ha pasado a la tramoya aérea con la aparición del Araceli. El Alma de María ha descendido acompañada por los Ángeles para reunirse con su cuerpo en la sepultura. Posteriormente, tras la llegada de Santo Tomás y el último canto del Apóstol, se han abierto las puertas del Cielo para dar paso a la Santísima Trinidad.
El momento culminante ha llegado con la Coronación de la Mare de Déu. La aparición de la Patrona en el Araceli, ya sin la mascarilla que representa su dormición, y el descenso de la Santísima Trinidad han precedido a la coronación, provocando una explosión de júbilo en Santa María. La intensa lluvia de oripell, el reparto de las hojas de palma y los aplausos a todos los integrantes de la gran familia del Misteri han puesto el punto final a tres años consecutivos de representaciones de otoño, celebradas al margen de las tradicionales funciones de agosto. La mirada queda ahora puesta en las representaciones de agosto de 2027.
El presidente del Patronato del Misteri d’Elx, José Manuel Sabuco, ha realizado una valoración «muy positiva» de la jornada y ha destacado el respaldo de la ciudad a su Patrona. «Elche ha estado, como siempre, al lado de su Patrona, arropándola, gritándole, vitoreándola», ha señalado. También ha anunciado que el tapiz floral del Andador, recuperado el pasado año con motivo del 75 aniversario de la proclamación del dogma de la Asunción, tendrá continuidad en los años pares. Sabuco ha calificado este ciclo como «tres años muy intensos» y ha agradecido el trabajo de todas las personas que hacen posible la Festa, recordando que su llegada a la presidencia del Patronato en julio ha supuesto para él «un honor, un orgullo y una responsabilidad».
Por su parte, el alcalde de Elche, Pablo Ruz, ha definido la jornada como un día «muy especial, muy intenso» y ha destacado la implicación de la ciudadanía y el ambiente vivido en las calles de la ciudad. También ha recordado que los días de luto oficial han marcado estas representaciones y que el Misteri ha sido igualmente una oración por las víctimas del accidente de Urda y sus familiares. La consellera de Justicia de la Generalitat Valenciana, Nuria Martínez, que asistía por segunda vez al Misteri, ha calificado la Coronación de «apoteósica» y ha animado a todas las personas que tengan oportunidad a acudir a contemplar la representación. Con la Mare de Déu coronada y el oripell cubriendo Santa María, Elche despide una Festa de otoño cargada de emoción, tradición y devoción.







Lucas Blasco




















