Elche celebra este domingo, 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos, una jornada en la que las familias acuden a los cementerios municipales para recordar a sus seres queridos. Las flores, las visitas a las sepulturas y los encuentros familiares vuelven a protagonizar una fecha que, aunque actualmente está muy vinculada al recuerdo de los fallecidos, tiene un origen religioso mucho más antiguo.
La historia de esta festividad se remonta a los primeros siglos del cristianismo, cuando las comunidades cristianas comenzaron a rendir homenaje a los mártires que habían perdido la vida por defender su fe. En aquella época, las persecuciones contra los cristianos provocaron numerosas muertes y resultaba complicado dedicar una jornada individual a cada mártir. Por ello, comenzaron a organizarse celebraciones colectivas para recordar a todos ellos.
Uno de los acontecimientos importantes tuvo lugar en Roma entre los años 609 y 610, cuando el papa Bonifacio IV consagró el antiguo Panteón romano al culto cristiano, dedicándolo a la Virgen María y a todos los mártires. Aquella decisión contribuyó a extender la veneración conjunta de quienes habían muerto por su fe. Más adelante, en el siglo VIII, el papa Gregorio III dedicó una capilla de la basílica de San Pedro a todos los santos y vinculó su celebración al 1 de noviembre. Durante el pontificado de Gregorio IV, en el siglo IX, la festividad se extendió por buena parte de la cristiandad.
El origen de Todos los Santos también suele relacionarse con el Samhain, una antigua celebración de los pueblos celtas que tenía lugar alrededor del 31 de octubre. Esta festividad marcaba el final de las cosechas y el comienzo del invierno. Según sus creencias, durante esa noche la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos se debilitaba. Con el paso del tiempo, la víspera de Todos los Santos recibió el nombre de All Hallows’ Eve, expresión de la que procede Halloween. Aunque ambas celebraciones coinciden en el calendario, no existen pruebas concluyentes de que la Iglesia estableciera el 1 de noviembre con la intención directa de sustituir el Samhain.
Con los siglos, el significado de estas fechas fue evolucionando. El 1 de noviembre quedó dedicado a honrar a todos los santos, tanto los reconocidos oficialmente por la Iglesia como aquellos que no tienen una festividad propia. El 2 de noviembre, por su parte, se celebra el Día de los Fieles Difuntos, una jornada destinada específicamente a recordar a las personas fallecidas y rezar por sus almas. La cercanía de ambas fechas ha hecho que popularmente se relacionen y que muchas de sus costumbres se desarrollen conjuntamente.
En España, la tradición de acudir a los cementerios se ha convertido en una de las principales expresiones del Día de Todos los Santos. Las familias limpian y adornan las sepulturas, colocan flores y dedican un tiempo al recuerdo de sus seres queridos. Los crisantemos son una de las variedades más habituales, aunque también se utilizan rosas, claveles, gladiolos y calas. En Elche, esta costumbre vuelve a reunir a numerosas familias en los dos camposantos municipales: el Cementerio Viejo, Virgen de la Asunción, y el Cementerio Nuevo, San Agatángelo.
La celebración mantiene también su dimensión religiosa, con misas y actos litúrgicos dedicados a todos los santos y a la memoria de los difuntos. Con motivo de la jornada, Elche dispone de un servicio especial de autobuses para facilitar los desplazamientos a los cementerios. La línea CN conecta con el Cementerio Nuevo, mientras que las líneas habituales K1, K2, L, M y R4 permiten llegar al Cementerio Viejo.
Más de mil años después de que la Iglesia estableciera esta celebración en el calendario, el Día de Todos los Santos continúa siendo una fecha de profundo significado cultural y familiar. En Elche, como en el resto de España, las flores sobre las sepulturas y las visitas a los cementerios mantienen viva una tradición que ha superado el paso de los siglos y que sigue uniendo a distintas generaciones en torno al recuerdo de quienes ya no están.







Francisco José Pérez




















