La granada mollar de Elche ya está en modo campaña. Ferran Adrià ha sido el encargado de dar este domingo, 18 de octubre, el pistoletazo de salida a la temporada 2026/2027 con el tradicional corte de la primera fruta en la finca Casa Gran d’Asprella, en Las Bayas. Una cita que reúne al campo, las instituciones y la gastronomía en un año marcado por los diez años de la Denominación de Origen Protegida (DOP).
El chef lo tiene claro: la mollar ilicitana juega en primera división. Adrià la ha definido como «extraordinaria» y ha defendido que su calidad está al nivel de cualquier granada del mundo. También ha contado que la consume en casa y que era una de las frutas favoritas de su madre, junto con la chirimoya. Para el cocinero, contar con una DOP es además una baza para diferenciar el producto y hacerlo más competitivo.
Sobre el terreno, las previsiones apuntan a unas 50.000 toneladas para esta campaña. Pero hay una cifra que preocupa: cerca del 15% de la producción, unas 7.500 toneladas, podría quedarse fuera del mercado por el albardado, las marcas que el sol y las altas temperaturas provocan en la piel. El fenómeno se ha repetido con más frecuencia en los últimos años, aunque el Consejo Regulador destaca que la cosecha presenta buenos calibres y calidad.
Francisco Oliva, presidente del Consejo Regulador, ha aprovechado la inauguración para poner en valor el camino recorrido desde que la granada mollar consiguió la protección europea. Hace diez años, ha recordado, la DOP parecía un objetivo lejano. Hoy es una herramienta para defender una variedad ligada a la identidad del territorio y reconocer el trabajo de agricultores y comercializadores que han mantenido vivo el cultivo generación tras generación.
La mollar de Elche presume, además, de una distinción poco habitual: según la DOP, es la única variedad de granada del mundo que cuenta con este sello de calidad. La protección abarca 40 municipios de L’Alacantí, el Baix Vinalopó y la Vega Baja, un territorio clave para la producción europea de este fruto. El objetivo es claro: que el consumidor identifique su origen y sus características y que ese valor tenga reflejo en el mercado.
La cita también ha contado con el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina; el diputado provincial de Cultura, Juan de Dios Navarro, y el concejal de Agricultura de Elche, José Antonio Román. Los representantes han destacado la importancia de proteger el producto, garantizar su trazabilidad y reforzar su promoción. Román ha reivindicado la calidad de la producción local y ha asegurado que en este territorio se cultiva «la mejor granada del mundo».
Dulce, con semillas blandas y comestibles y una piel que puede ir del crema al rojo intenso, la granada mollar es uno de los productos más reconocibles del campo ilicitano. Pero detrás de su imagen y su sabor hay un desafío cada vez más presente: el calor. Las próximas semanas serán importantes para comprobar cómo evoluciona la fruta y cuánto producto logra superar los daños provocados por el sol.
La campaña arranca con buenas expectativas de producción, pero también con la mirada puesta en el cielo y en los mercados. El sector quiere que el décimo aniversario de la DOP sirva para dar otro impulso a la granada mollar, ganar visibilidad y mejorar su rentabilidad. El primer corte ya está hecho; ahora comienza la parte decisiva para agricultores y comercializadores.







Iván Hurtado




















