OPINIÓN

Hacia un mercado laboral inclusivo para personas sordas en España

30 de abril de 2024 - 09:30
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En España, las Personas Sordas nos encontramos en un complejo entramado de desafíos en su búsqueda de empleo y desarrollo profesional. Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan una brecha significativa en términos de empleo y desempleo entre las personas con discapacidad auditiva y la ciudadanía en general. Con 1.224.900 personas sordas en edad de trabajar, la tasa de paro para este sector poblacional en 2020 fue del 22,4%, siete puntos por encima del promedio nacional.

El acceso al mercado laboral es un desafío que va más allá de la búsqueda de trabajo, ya que el sector poblacional de las personas sordas se encuentra con trabas adicionales a las que se encuentra cualquier persona oyente. Desde el momento de la entrevista nos encontramos con prejuicios y falta de comprensión, manifestándose en preguntas discriminatorias como “¿Podrías utilizar el teléfono?”, como si no existiesen actualmente decenas de alternativas, o incluso si seremos capaces de hablar y comunicarnos con las personas oyentes, pese a que siempre somos las Personas Sordas las que nos adaptamos en nuestro día a día a las personas oyentes.

Sin embargo, raramente se plantean que las personas oyentes sean capaces de hacer el esfuerzo de comunicarse con nosotras. Por eso, esta falta de conocimiento es la que provoca la perpetuidad de los estereotipos y aumenta la dificultad de forma exponencial para la correcta inserción laboral de las Personas Sordas.

La accesibilidad es otro desafío significativo para las personas sordas en el mundo laboral. La comunicación efectiva es esencial para el éxito en el trabajo, pero las barreras de comunicación, la falta de adaptaciones razonables y tecnologías de apoyo adecuadas limita las oportunidades para las Personas Sordas y perpetúa la exclusión en el ámbito laboral. Por no entrar en la mayor dificultad aún de acceso a puestos de mayor cualificación o una cosa tan sencilla como un desarrollo laboral equiparable al de las personas sin discapacidad.

Las dificultades para formarnos también contribuyen a que los volúmenes de desempleo dentro del colectivo sigan sin desinflarse. Según los datos de un estudio realizado por la CNSE, la proporción de personas sordas con estudios superiores es la mitad de la alcanzada por la población general (18,2%). La falta de intérpretes de lengua de signos y adaptaciones al acceso a la información durante las diferentes etapas educativas son aspectos con los que debemos lidiar cada día. Aunque en mi caso tuve la suerte de contar con intérprete durante toda mi etapa universitaria en la UMH. Soy consciente de la situación real que existe en España. Por esto creo que debemos trabajar para eliminar la deuda histórica que tenemos hacia las Personas Sordas en lo respectivo al acceso a la educación y su desarrollo personal y laboral.

En conclusión, es imperativo que abordemos estas barreras y trabajemos toda la sociedad para crear un entorno laboral más inclusivo y accesible para las Personas Sordas en España. Esto incluye la sensibilización y capacitación de las empresas y sus equipos sobre las necesidades y capacidades de las personas sordas, la implementación de medidas de accesibilidad en el lugar de trabajo y la provisión de programas de capacitación y desarrollo profesional adaptados a las necesidades de todas las personas. Solo entonces podremos construir un mundo laboral donde todas las personas, independientemente de su capacidad auditiva, tengan la oportunidad de prosperar y alcanzar su máximo potencial profesional.