Pere Martí es un exfutbolista de Castellón que muchos aficionados recuerdan por su entrega en el campo. Empezó jugando en el Villarreal, donde llegó a debutar en Primera División y a jugar partidos en Europa. Sin embargo, por un engaño de su representante, en 2004 fichó por el Elche, donde pasó cuatro temporadas, llegó a ser el capitán del equipo y superó lesiones muy graves. Para él, esos cuatro años vistiendo la camiseta franjiverde fueron, sin duda, los mejores y más felices de toda su vida.
En esta entrevista, Pere Martí repasa su carrera y cuenta cómo fue su etapa en el club. Habla de la curiosa historia de su fichaje, de lo bien que se lo pasó jugando a las órdenes de David Vidal y de lo duro que fue lesionarse del ligamento cruzado. Además, explica a qué se dedica ahora como entrenador y manda un mensaje muy cariñoso a la afición del Elche, pidiendo que le recuerden como alguien que lo dio todo por el equipo.
- Pere Martí, nació en Castellón ¿cómo recuerda sus primeros pasos en el fútbol hasta su debut como futbolista profesional?
Yo empecé jugando en mi pueblo y lo compaginaba con el atletismo, porque también practicaba ese deporte. Llegó un momento en el que surgió la oportunidad de ir al Villarreal, después de superar unas pruebas.
Era un Villarreal totalmente diferente al de ahora. Tuve la oportunidad de ver crecer todo aquello y, con el paso de los años, en mi segundo año como sénior, Benito Floro me dio la oportunidad de debutar con el primer equipo. A partir de ahí pude cumplir el sueño de convertirme en futbolista profesional, algo que siempre había deseado desde pequeño.
- Su primera temporada en el fútbol profesional fue en el Villarreal, donde fue titular en la mayor parte de la temporada y jugando además Europa League, ¿cómo recuerda ese año?
Fue un año muy frenético. Era mi debut y, además, fue la primera vez que el Villarreal consiguió clasificarse para Europa, entonces a través de la Copa de la UEFA. Antes tuvimos que ganar la Copa Intertoto, un torneo previo que daba acceso a la UEFA a los equipos que no habían logrado clasificarse por su posición en la liga. Superamos ese proceso y, a partir de ahí, fue una temporada muy intensa.
Prácticamente jugué todos los partidos y tuvimos la suerte de alcanzar las semifinales de la Copa de la UEFA, donde nos eliminó el Valencia, que posteriormente se proclamó campeón. Cuando echo la vista atrás tampoco me vienen demasiados recuerdos concretos. Creo que viví todo con tanta rapidez que hace que no recuerde muchas cosas de aquella etapa.
- ¿Cómo se produce su fichaje por el Elche CF?¿Quién fue la persona clave en la operación?
En aquel momento estaba Candela como director deportivo creo, no recuerdo exactamente cuál era su cargo. El Elche insistió mucho en ficharme. Yo, la verdad, no lo tenía claro porque estaba en Primera División y suponía bajar a Segunda.
Tengo que decir que me engañaron un poco.
A día de hoy no me arrepiento, al contrario. Creo que fichar por el Elche fue una de las cosas más bonitas que me han pasado en el fútbol. Mis cuatro años allí son, probablemente, mi mejor recuerdo como futbolista. Sin embargo, en ese momento tenía 22 años, acababa de jugar todos los partidos en Primera División con el Villarreal y había disputado competición europea. Evidentemente, lo último que esperas es terminar en Segunda División la temporada siguiente.
Fue una cuestión relacionada con mi representante, no con Candela, que simplemente hacía su trabajo. Mi representante me engañó un poco y yo era muy joven. Nunca había pensado que llegaría a ser futbolista profesional; era otra época, no tenía representante y creo que la persona que elegí no fue la adecuada.
- ¿Por qué decide marcharse a una categoría inferior y jugar en Segunda con el Elche pudiendo jugar en Primera y competición europea con el Villarreal?
El Villarreal me comunicó que no contaba conmigo y, de alguna manera, me obligó a salir. Dentro de las opciones que podía haber tenido, seguramente algún equipo de Primera División habría podido apostar por mí.
Pero fue una decisión muy precipitada. Por la mañana me dijeron que no contaban conmigo y por la tarde me vi obligado a firmar por el Elche. Es una situación extraña. Imagino por qué ocurrió, pero resulta difícil de entender vista desde fuera.
- ¿Cómo recuerda su debut con la camiseta franjiverde?
Fue una etapa complicada. Venía de Primera División y llegué prácticamente el último, a un equipo con mucha experiencia. Me costó entrar en el once titular; unas veces jugaba y otras no. Justo cuando las cosas empezaban a ir bien, sufrí una rotura del ligamento cruzado.
Aquel primer año fue una temporada de transición y de mucho aprendizaje. Una lesión de ese tipo te ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva, a afrontar la vida de otra manera y a hacerte más fuerte. Con 22 años me encontré en una situación muy complicada que tuve que afrontar. Por eso considero que aquel primer año fue más una etapa de transición que otra cosa.
- Estuvo cuatro temporadas y disputó más de un centenar de encuentros con el Elche, convirtiéndose capitán del equipo, ¿qué año recuerda más especial y cuál es el partido que guarda con más cariño?
Me quedo con los dos últimos años, desde la llegada de David Vidal. Creo que hicimos una temporada y media muy buena. No recuerdo exactamente cuándo llegó. Sí recuerdo que, tras el partido contra el Castellón en Castalia, en el que remontamos después del cese de Luis García, llegó David Vidal.
Ese año y medio fue muy especial en todos los sentidos. Era el capitán, el equipo rindió a un nivel muy alto y disputamos varios derbis. Además, puedo decir que soy de los pocos que nunca perdió contra el Hércules.
Disfruté muchísimo del fútbol. La filosofía y la idea de juego de David Vidal encajaban perfectamente con mi forma de entender este deporte y con mis características como jugador.
Guardo con especial cariño los derbis y también el partido contra el Málaga en casa. Curiosamente, después fiché por ese club. Aquel fue el primer partido que el Málaga perdió en la Liga y recuerdo que hicimos un gran encuentro para ganar 2-0.
Fue una etapa muy bonita, en la que disfruté muchísimo del fútbol y me marché encantado del Elche.
- ¿Qué supuso para usted ser capitán del equipo?
Ser capitán de cualquier equipo es un honor y, en el caso del Elche, todavía más.
Después de cuatro años en el club me sentía muy identificado tanto con la ciudad como con su gente. Ser capitán fue un reconocimiento muy importante y me siento muy orgulloso de haber llevado el brazalete del equipo.
- ¿Cuál fue el momento más duro en su etapa en el Elche?
El principio y el final.
Cuando llegué me rompí el ligamento cruzado y, justo antes de marcharme, volví a sufrir la misma lesión. El final fue especialmente duro. Quedaban tres meses de temporada y además terminaba contrato.
Al final todo salió relativamente bien porque fiché por el Málaga, que consiguió ascender a Primera División. Aun así, aquel periodo final me marcó mucho. Esa lesión me lastró durante los años posteriores y, dos temporadas después, terminó obligándome, entre comillas, a dejar el fútbol.
- ¿Cómo afronta un jugador mental y físicamente lesiones tan graves como las que tuvo?
Es muy duro. Al final, para un futbolista ya es complicado no jugar cuando estás disponible, pero todavía es peor no poder estar ni siquiera disponible, no poder entrenar con tus compañeros.
Además, en aquella época la lesión me coincidió con el final de la temporada y con las vacaciones. No era como ahora. No existían los mismos recursos a nivel de preparación física ni la posibilidad de contar fácilmente con un entrenador personal para trabajar la recuperación. Las lesiones son, probablemente, lo peor que le puede pasar a un futbolista, y más cuando se trata de una rotura del ligamento cruzado, porque es una lesión muy larga.
Hoy, por ejemplo, se habla mucho del caso de Rodri, que tuvo esta lesión. El periodo de baja suele estar entre ocho y diez meses, pero volver a sentirse futbolista y recuperar el nivel que uno cree que debe tener requiere mucho más tiempo.
Lo escuchaba hace poco: se cumplen los diez meses, llevas dos entrenando con el equipo, vuelves a jugar y piensas que ya estás de vuelta. Pero no es así. Has pasado diez meses sin competir y, como ocurre con cualquier actividad en la vida, después de tanto tiempo necesitas un periodo de adaptación. En un deporte tan complejo como el fútbol, ese proceso es todavía más difícil.
- ¿Qué cree que le faltó al equipo para lograr el ascenso a Primera en esos cuatro años?
Creo que nos faltó un poco de suerte. Yo llegué después de un año muy convulso, en el que el club había realizado una inversión muy importante. Nuestro primer año fue una temporada con un presupuesto elevado y estuvimos prácticamente todo el campeonato en zonas de ascenso. Sin embargo, no conseguimos subir y, al final, todo se torció un poco.
Con el paso de los años creo que el Elche ha aprendido a vivir las situaciones de otra manera. El descenso a Segunda B unió mucho a la afición, que siempre ha demostrado ser una afición de verdad. Ese tipo de momentos hacen que todo el mundo tenga los pies en el suelo y vea las cosas desde otra perspectiva.
Esa unión, junto con un buen trabajo, hace que los equipos funcionen mucho mejor que cuando nosotros estábamos allí, una época en la que quizá existía una presión excesiva. No quiero decir que fuera fácil ascender. La Segunda División es una categoría muy igualada y lograr el ascenso siempre es complicado. Pero quizá con un poco más de suerte, esa unión y algo más de presupuesto, habríamos podido conseguirlo.
- ¿Cómo se produce su salida del club?
Cuando me lesioné, el Elche me ofreció renovar. Sin embargo, el Málaga insistió mucho en ficharme y vi la oportunidad de regresar a Primera División, ya que el Málaga estaba en la máxima categoría y el Elche iba a continuar en Segunda. La verdad es que no tuve suerte porque llegué lesionado y nunca pude volver a ofrecer mi mejor versión.
Al Elche no puedo reprocharle absolutamente nada. Todo lo contrario. Me ofrecieron renovar, pero apareció la oportunidad del Málaga y mi intención era volver a jugar en Primera División.
- ¿Qué es de su vida actualmente y a qué se dedica?
Ahora soy entrenador de fútbol. Los dos últimos años he estado en el Guadalajara. En la primera temporada fuimos campeones de Segunda Federación y conseguimos el ascenso a Primera Federación.
Antes había estado muchos años en el Villarreal. Esta temporada me destituyeron en enero y, desde entonces, mi prioridad ha sido estar cerca de mis dos hijas. Mi intención sigue siendo entrenar, pero las opciones que me han surgido no me convencían o no me permitían compaginar el trabajo con poder estar cerca de ellas.
- ¿Mantiene relación con antiguos compañeros del Elche y sigue la actualidad del club?
Sí, por supuesto. Fueron cuatro años en los que coincidí con mucha gente y vivimos muchas cosas juntos. Mantengo relación con Alfredito, Diego Trotta, Noguerol, Peragón y también con Willy Caballero. Con todos ellos sigo hablando. También con el jefe de prensa. La verdad es que conservo muchos vínculos en Elche. Es una ciudad en la que viví los mejores años de mi vida.
- ¿Quién fue el mejor jugador con el que compartió vestuario en el Elche CF?
Tuve muchos grandes compañeros. Por lo que significó para mí, me quedaría con Alfredito. Si hablamos únicamente del nivel futbolístico, probablemente Willy Caballero, que después llegó a competir a niveles estratosféricos.
- A lo largo de su trayectoria, ¿cuál ha sido el mejor futbolista al que se ha enfrentado en un terreno de juego?
Diría que Zidane y Ronaldo Nazario. Contra Messi no llegué a jugar pero estaba en el banquillo. Pero, sin duda, Zidane y Ronaldo fueron los jugadores que más me impresionaron. Yo, además, era muy admirador de Ronaldo desde su etapa en el Barcelona, así que imagínate lo que supuso enfrentarme a él.
- ¿Qué valoración hace de su etapa en el Elche CF y que ha significado para usted vestir la camiseta franjiverde?
Mis cuatro años en el Elche fueron la mejor etapa tanto de mi vida personal como de mi vida profesional. Elche es una ciudad encantadora. Fui muy feliz allí y siempre digo que fueron los cuatro años más bonitos de mi vida, tanto a nivel personal como deportivo.
- Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría mandar a la afición del Elche CF y cómo le gustaría ser recordado por los aficionados?
A la afición le diría que siga apoyando al equipo como siempre ha hecho, que continúe siendo honesta y que permanezca al lado del club. Las cosas están yendo bien y deben aprovechar este momento. Cuando hablo de aprovecharlo me refiero a seguir ayudando al equipo, especialmente en los momentos difíciles, porque ellos ya saben lo que es pasarlo mal y precisamente para evitar volver a pasar por eso es fundamental estar siempre al lado del club.
En cuanto a cómo me gustaría ser recordado, simplemente como lo que soy: una persona honesta, un futbolista que lo daba todo sobre el terreno de juego, que peleaba cada balón y que, mientras defendió la camiseta del Elche, dejó la vida por el equipo. Ojalá algún aficionado me recuerde de esa manera.





Iván Hurtado



















